De primer plato, sopa de quejas
La subida de la tarifa del comedor escolar ha indignado a muchos padres, que también critican, entre otras cosas, que para otorgar las bonificaciones se haya pedido la declaración de la Renta de 2007
El servicio de comedor escolar en los colegios públicos lleva ya un mes funcionando y un mes también acumulando quejas. La tarifa ha subido. Del curso anterior a éste, la cuota diaria se ha incrementado en 60 céntimos: la prestación de este servicio ha pasado de 3,90 euros por cubierto y día a 4,50 euros, lo que supone un encarecimiento de un 15%. Y no sólo eso. La Junta de Andalucía también ha modificado la modalidades de bonificación. Hasta este curso sólo existía dos límites de subvenciones, del 25 y el 50%, pero el pasado 17 de julio se publicó en el BOJA (Boletín Oficial de la Junta de Andalucía) seis modalidades que son del 10%, 18%, 26%, 34%, 42% y 50% y que dependen de los ingresos de la unidad familiar. Esto último plantea otro problema, otro queja, pues para hacer esta operación se tiene en cuenta la Renta del año 2007, y no cabe duda de que la situación económica de muchas familias ha sufrido cambios importantes en estos últimos meses como consecuencia de la grave crisis.
Esto es justo lo que destaca Maribel Blanco, cuyo hijo está en lista de espera para poder beneficiarse del servicio de comedor escolar en el centro educativo Josefina Pascual. Esta madre critica que la Administración educativa se esté basando en la Renta de 2007 para conceder las subvenciones. "Esos datos -señala- no reflejan la realidad económica de muchas familias", y cuenta que conoce a padres a los que este año se les sigue concediendo el 100% de bonificación a pesar de que le consta que, afortunadamente, la situación laboral ha cambiado para mejor en sus hogares. Y también conoce casos contrarios, es decir, progenitores a los que se les ha asignado subvenciones más bajas de las que realmente les corresponderían al no estar actualmente trabajando uno de los miembros de la pareja.
En este punto, señala también que algunos padres han recurrido a la picaresca para conseguir plaza en el comedor escolar de la escuela Josefina Pascual: "Hay madres que presentan en el centro un escrito firmado por otra persona en el que se afirma que esa madre está trabajando en su casa realizando las tareas del hogar, pero algunos de esos documentos son falsos. Con esos certificados, cuya veracidad no es comprobada, esa madre se asegura que su hijo tenga preferencia para entrar en el comedor escolar, ya que tienen prioridad los menores cuyos dos padres trabajan".
Concha Lobato, presidenta de la AMPA del colegio La Inmaculada, también añade otra queja. No habla de picaresca, sino de "descontrol", ya que asegura que el pasado mes de septiembre no se cargó en cuenta el recibo del servicio del comedor escolar y este mes, por tanto, la mayoría de los padres ha tenido que abonar dos cuotas: "Parece que a la hora de casar los datos con Hacienda ha habido algún problema y hasta que el ISE (Infraestructuras y Servicios Educativos) no ha dado la orden no se empezado a cobrar los recibos. Y a algunas familias se los están cobrando de forma provisional, así que puede que le devuelvan dinero".
José Guillén, presidente de la AMPA del colegio Reyes Católicos, aporta una crítica. Considera que la Junta de Andalucía debería haber explicado las razones de la subida de la cuota diaria del comedor escolar, así como recalcar que sigue subvencionando este servicio. "Hay muchos padres enfadados por este asunto y la Administración educativa no ha dado explicaciones", lamenta. El presidente de la asociación es consciente de que hay malestar por el incremento de la tarifa del comedor, pero su principal deseo no es que los precios bajen, "sino que este servicio y el del aula matinal estén garantizados en todos los centros y puedan beneficiarse de ellos todos los alumnos cuyos padres así lo deseen".
Desde la Delegación provincial de Educación ofrecen esas explicaciones que reclama Guillén. Reconocen que la tarifa de comedor escolar ha subido "con el objeto de adecuarlo a su coste". Y a pesar de ello, aseguran que sigue estando "muy por debajo" del coste total: "El precio público es todavía inferior al precio del servicio". Igualmente, recuerdan que la Junta de Andalucía sigue subvencionándolo. Y con respecto a las bonificaciones, niegan que hayan sido reducidas. Sí han sido modificados los porcentajes pero con un fin "solidario", algo que explican de la siguiente forma: "Las bonificaciones actuales están orientadas a ayudar a las familias que más lo necesitan. Están destinadas a las unidades familiares que ingresan menos de 2.000 euros al mes". Sobre la solicitud de la declaración de la Renta de 2007, comentan que recurren a ella "porque Hacienda aún no ha cerrado la de 2008".
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