Al otro lado del día especial

galardón El arte de la fotografía de boda

La chiclanera Susana Barberá se sitúa entre las diez mejores profesionales según el último ranking de la Sociedad Internacional de Fotógrafos de Boda Profesional (ISPWP)

Al otro lado del día especial
Al otro lado del día especial
Tamara García / Cádiz

18 de diciembre 2011 - 05:00

Le gusta la palabra LOVE. A veces la talla en madera y la barniza. Flota por su blog. Salpica su página web. Y, siempre, acompaña a su firma y a su tarjeta de visita en los correos electrónicos. Susana Barberá LOVE. Yo esperaba -perdonen los prejuicios- una chica toda pastel, con merengue endulzando las palabras y brocados figurados enlazando sus imágenes. Nada más lejos de la realidad. Las fotografías de Susana Barberá respiran pasión, espontaneidad, diversión. Love, amor, sí. Pero alejado del romanticismo tradicional y conservador. Romanticismo apegado a la vida, a la magia grande de los pequeños días. A la magia pequeña de los días grandes. Los días especiales. Quizás, por eso la Sociedad Internacional de Fotógrafos de Boda Profesional (ISPWP) ha valorado y premiado los trabajos de la chiclanera que, actualmente, cierra el ranking de los diez mejores fotógrafos de este ramo. Aquí están sus trabajos, seleccionados y comentados por ella misma. Susana, una fotógrafa todorreno, nerviosa y tímida, que se coloca al otro lado de los días especiales.

Confianza. Ese es el secreto. "Necesito una conexión muy especial con las parejas, una confianza plena por parte de ellos, que me dejen interpretar mi visión de ese día tan especial", confiesa la artista que siente "la responsabilidad" de su trabajo. "Una boda no se puede repetir. No se pueden repetir los momentos, de ahí la importancia de contratar a un profesional, que siempre va a saber solventar todos los posibles inconvenientes. Todas esas fotos van a estar en su familia para siempre, algunos faltaran con el tiempo y ese álbum se guardará como parte importante de la historia familiar", decide.

La fotógrafa prefiere hablar de su trabajo que de sus logros pero reconoce que la distinción de la ISPWP "ha sido todo un honor y una sorpresa, ya que hace sólo dos meses que pertenezco a esta sociedad y éste es el primer concurso al que me presento de todos lo que ellos han convocado". Ver su nombre entre los integrantes de una sociedad "de tanto prestigio" ya es "un logro" para la chiclanera. Sin embargo, lo que más la motiva es saber que sigue "el camino adecuado, el reconocimiento de una organización formada por fotografos a los que respeto es la mayor de las recompensas".

No en vano, la ISPWP es la Sociedad Internacional de Fotógrafos de Boda Profesional que reúne a los más respetados y prestigiosos fotógrafos de boda en el mundo. " Para mí era un sueño pertenecer a esta Sociedad desde el comienzo de mi carrera porque he crecido profesionalmente admirando las fotos de muchos de ellos, referentes a nivel mundial, como Ben Chrisman, Anna Kuperber, Sergio Photographer, Vinicius Matos, Daniel Aguilar, Fer Juaristi, Citlalli Rico y muchos otros", enumera.

La aparición de Barberá en el ranking tiene su origen en un concurso de esta sociedad. Un certamen que se divide en distintas categorías. "Dentro de cada una se premian 20 imágenes. Con todas las premiadas se hace una lista de los 20 mejores fotógrafos del concurso. Gracias a la calificación de 5 de mis imágenes conseguí estar en el Top 10", detalla la fotógrafa.

Cuando Susana comenzó en este área no fueron pocos los amigos que le espetaron "pero chiquilla, ¿a la BBC (bodas, bautizos, comuniones) te vas a dedicar? Incluso ella misma se hizo la pregunta de "¿por qué los buenos fotógrafos no hacen bodas?". Pero, hoy día se ha dado cuenta que "poco a poco en España ha ido creciendo el número de fotógrafos de calidad, que hacen arte no sólo la típica foto de bodas a la que estábamos acostumbrados". Un colectivo que en Estados Unidos "goza de prestigio y de unos honorarios astronómicos ".

A nuestra artista no le ha ido mal. Tras empezar la carrera de Derecho en Sevilla, lo dejó "todo", recuerda, y empezó a hacer fotos "gracias a Kiki, de ahí de Diario de Cádiz". Trabajó como paparazzi en Semana pero no funcionó, "me iba haciendo amiga de todos los personajes", ríe. Así, después de hacer trabajos de moda y publicidad empezó con las bodas "desde una visión muy personal que he ido puliendo con los años".

Un estilo que define como "fresco, divertido, lleno de sentimientos y que llegue al corazón" con el blanco y negro como protagonista y que ha funcionado tan bien "con el boca a boca" que le ha dado la oportunidad "de hacer bodas impensables viviendo en Chiclana, sin necesidad de mudarme a la capital Madrid". El enlace del hijo de Raphael con la hija de José Bono, el bautizo de la hija de Niña Pastori, una boda en Hong Kong , en los Alpes italianos o en una capilla abandonada", por ejemplo. Imágenes que se pueden ver en su blog (susanabarbera.blogspot.com) y en su web (www.susanabarbera.com).

Susana también partió a New York para cubrir las elecciones de Obama, ha realizado la portada del nuevo disco del músico Andrés Suárez y, en estos momentos, está absolutamente rendida a la Iphonography (fotografía con el Iphone tanto documental como periodística). Y es que cree "que nunca hay que dejar de formarse, mucho de lo que gano lo invierto en formación, en asistir a cursos". De hecho, en pocas semanas irá Mexico al Foundation Workshop, "donde podré aprender de todos esos profesionales que antes nombré de la ISPWP, ellos serán mis profesores en vivo y en directo, criticando mi trabajo y haciendo que crezca", se ilusiona satisfecha.

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