
El mundo de ayer
Rafael Castaño
Velero de dos velas
En román paladino
No es frecuente. En la provincia, en el periodo democrático, sólo recuerdo dos casos. No sé si yerro. Ser hijo predilecto, en vida, habiendo sido político con responsabilidades locales ya es mérito. Y más en estos tiempos. En 2011 recibió el reconocimiento en Vejer Antonio Morillo Crespo. Sin abordar la farmacia, en la que ha sido un profesional destacado, Antonio es un sabio de la historia, del paisaje, del habla y de las costumbres de la Janda y le ha acompañado en sus investigaciones el queridísimo Antonio Muñoz Rodríguez, desde la Sociedad Vejeriega de Amigos del País. Ambos - asiduos investigadores, llueva o ventee, del Archivo Histórico Provincial- nos han dejado ya obras gustosísimas sobre Vejer.
Otro, en este caso de Puerto Real, Juan Manuel García Candón, recibió el domingo el cariño de su población y la distinción de hijo predilecto de la villa puertorrealeña. Dieciséis años concejal de su pueblo y vicepresidente de la Diputación, pero, mucho antes, director de un grupo teatral -Tagore- que con Éxodo, de Salvador González Obregón, fueron semilla de inquietudes de cambio y de rebeldía en los tiempos de silencio.
530 años desde la creación de Puerto Real por los Reyes Católicos han tenido como colofón este entrañable acto que nunca es de justicia sino de generosidad, porque las personas de convicciones no se mueven ni por los honores ni por el dinero sino por el servicio público. Juan Manuel ha sido un ejemplo de ello. Como si de la serie House of cards/Castillo de naipes se tratara, la ingratitud y el olvido vino de los provinciales del partido que tanto ayudó a implantar. Sí asistieron el P. Antonio Troya y Joaquín F. López-Covarrubias.
Los Reyes Católicos escogieron Puerto Real como puerto propio "porque allí ay buen puerto grande e seguro para los navíos". Pues lo que no tenemos ahora son navíos. Un pueblo, centro de nuestra industria naval moderna -como acredita José María Molina, director del Museo El Dique- está a la expectativa de nuevos contratos de construcción naval que le den vida a la Bahía. El ministerio de Defensa alega que no tiene disponibilidades porque hasta buques recién recibidos están en préstamo a otras marinas como reclamo de contratos que no llegan.
Ahora que ha dimitido el consejero-delegado de Navantia, que Qatar nos de ya un contrato dado que el sucesor de Chávez se enfadó con el Gobierno.
También te puede interesar
El mundo de ayer
Rafael Castaño
Velero de dos velas
Quizás
Mikel Lejarza
Trump y la diabetes
La aldaba
Carlos Navarro Antolín
EE.UU., el rugido de la fiera
¡Oh, Fabio!
Luis Sánchez-Moliní
La venganza de América
Lo último
Tribuna Económica
Carmen Pérez
El nuevo campo de batalla geopolítico
El parqué
Caídas generalizadas
Editorial
Presunción de inocencia
La tribuna
Arquitectos