Saludos desde uno de los palos del 'Juan Sebastián de Elcano'
Saludos desde uno de los palos del 'Juan Sebastián de Elcano' / Armada

Cuando el Juan Sebastián de Elcano llegue este viernes a CádizJuan Sebastián de Elcano, quedarán ya en la memoria casi seis meses de navegación y vivencias al otro lado del Océano Atlántico. Será muchos momentos, buenos y alguno malo, acumulados entre los más doscientos miembros de la dotación, más del 70% gaditanos, y los 74 guardiamarinas que han hecho su crucero de instrucción y donde hay también paisanos.

En este reportaje, algunos de ellos nos cuentan, a través de su foto más especial, cuentan el recuerdo inolvidable con el que se quedan poco antes de llegar a casa.

Alférez de Navío Guillermo Supervielle (Cádiz). Oficial auxiliar de derrota y meteorología

Dos miembros de la dotación regresando de la guardia de Guindola.
Dos miembros de la dotación regresando de la guardia de Guindola. / Armada

Este alférez de navío gaditano, junto al oficial ayudante de derrota y el oficial de meteorología, se ha encargado de planear y diseñar las derrotas que el buque debe seguir navegando teniendo en cuenta la meteorología: vientos, corrientes marinas, anticiclones, borrascas, tormentas tropicales, ... Tratándose de un buque cuya navegación es en su mayoría a vela, es crucial.

En la imagen elegida, se ve la toldilla del buque escuela bañada de blanco por la nieve, cerca del Mar de Hoces. "Se ve el barco escorado francamente a estribor y a dos miembros de la dotación regresando de la guardia de Guindola cubriéndose la cara del gélido viento que les entra por babor y que trae consigo nieve o granizo". Es una guardia hostil en condiciones adversas pero el marinero siempre mantendrá su puesto. Y es que "el Guindola es, por lo general, un marinero que monta guardia en la toldilla del barco, a popa de todo, junto al asta de la bandera, y cuya función es auxiliar a un hombre al agua tirándole los medios de rescate de que dispone y señalizando su posición al puente de gobierno. Es una persona que está sola y a la intemperie. Da igual que llueva, truene, hiele, haga un frío gélido o niebla cerrada; el Guindola seguirá ocupando su puesto siendo prácticamente la única esperanza de un hombre que se cae por la borda", explica.

Para realizar el relevo, el Guindola entrante va acompañado de otro miembro de la guardia de cubierta que luego regresa con el saliente. Es en este instante en el que se ha tomado la imagen. "Luego, cuando cese de nevar, la guardia deberá barrer la cubierta y echar sal para que no cuaje la nieve. Pero el Guindola seguirá ahí, aunque no cese la nieve; y deberá seguir ocupando su puesto, aunque no hayan barrido la cubierta". "Sólo hay otra cosa en el barco que sea tan inmutable como el Guindola, y también se puede apreciar en la imagen: el pabellón nacional ondeando al fondo, que representa la causa por la cual todos estamos aquí embarcados: nuestro servicio a la patria, imperturbable".

Álvaro Medina González (Cádiz). Marinero de la especialidad de maniobra y navegación

Alvaro con su oficial comandante de guardia tras el cruce del Cabo de Hornos.
Alvaro con su oficial comandante de guardia tras el cruce del Cabo de Hornos. / Armada

A lo largo del XCV Crucero de Instrucción ha sido uno de los marineros encargados de montar guardia en el puente de gobierno. Sus funciones van desde llevar el propio timón del buque, hasta mantener una crónica actualizada de cada suceso que ocurre a bordo reseñable durante su guardia. Debe mantener vigilancia visual, meteorológica y, en los días de nieblas sufridos, incluso vigilancia de los posible sonidos emitidos por las bocinas de otros buques. Encargado de llevar la situación en la carta náutica actualizada y de vigilar el radar y la carta electrónica.

“La foto que quiero compartir para mi es uno de los momentos más importantes de toda la travesía. En ella salgo junto a mi oficial comandante de mi guardia, el TN Pedro Herráiz, en la toldilla del “Elcano” con la bandera de España. Puede apreciar la felicidad inmensa que tenemos ambos ya que esta foto está tomada cruzando el Cabo de Hornos. Este momento lo tengo grabado a fuego y en toda mi vida jamás se me olvidará”.

Roberto López Lara (Chiclana). Marinero de la especialidad ENPRO (Energía y Propulsión)

Roberto López, en Nueva York.
Roberto López, en Nueva York. / Armada

Este chiclanero desempeña su función como marinero del destino de Seguridad Interior. Se encarga de que todo el material necesario para combatir un incendio o inundación a bordo este alistado y en buen estado de mantenimiento y conservación. Asimismo, es uno de los responsables de actuar contra estos fenómenos adversos, es decir, es un bombero si fuera necesario. Constante instrucción y adiestramiento para aprender técnicas, actualizar conocimientos y elevada preparación física.

En este viaje tiene claro su momento preferido. “He conseguido cumplir uno de mis sueños que no era otro que visitar la capital del mundo: Nueva York. Si tiempo atrás alguien me hubiera dicho que haría este viaje lo habría tachado de loco pero aquí estoy, viviendo un sueño". Cuenta Roberto que "desde el momento en el que el barco enfilaba esta gran ciudad, y comencé a ver los grande rascacielos, comprendí por qué la gente habla maravillas. Es asombrosa la sensación que se tiene al caminar por sus calles, daba la impresión de estar en una película debido a la gran cantidad de lugares conocidos que se ven a través de la gran pantalla". Allí pudo visitar grandes lugares como el museo de Historia Natural, situado junto al Central Park, y perderme acto seguido por el gran pulmón de la ciudad neoyorquina; los grandes rascacielos como el One World Trade Center, o el Top of The Rock, entre otros; los puentes de Brooklyn y Manhattan, y cómo no, visité el memorial del 11-S, "el cual me hizo sentir por un momento como ellos, reviviendo por instantes lo que vivió aquella ciudad aquel fatídico día". "Estoy convencido que a este gran puerto volveré para visitar todo aquello que por tiempo no pude en cinco días. Nueva York y yo tenemos una cuenta pendiente".

Manuel Ángel Varela García (Cádiz). Guardiamarina

El guardiamarina Varela con argentinos que conoció en la parada en Buenos Aires.
El guardiamarina Varela con argentinos que conoció en la parada en Buenos Aires. / Armada

Pertenece a la promoción 425 del cuerpo general de la Armada y este año ha efectuado su crucero de instrucción, junto al resto de sus compañeros de la promoción y junto a la promoción 155 del cuerpo de infantería de marina.

Si vivencia favorita se traslada hasta Argentina. " “En la foto me encontraba en la recepción que tuvo lugar en Buenos Aires en la que pude conocer a dos bellísimas personas, Sebastián y Gisela, dos personas muy cercanas, abiertas y encantadoras. Tenía altas expectativas puestas en Argentina y ellos hicieron que la experiencia fuese inolvidable, me abrieron las puertas de su casa, me presentaron a sus familiares y lo más importante, me hicieron sentir como en casa, como si estuviese en España", recuerda. "Me han dejado con ganas de conocer más su tierra y con el objetivo, a medio o largo plazo, de volver a Buenos Aires. Espero que la vida nos vuelva a cruzar, al menos una vez más. Estoy muy agradecido por haber podido vivir esta experiencia”

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