Cádiz recupera en Portugal el sueño de llegar a ser puerto base

Entrevista con la presidenta del puerto de Cádiz, Teófila Martínez

La ex alcaldesa de Cádiz reconoce que nunca pensó en que podría llegar a ocupar el sillón de la Presidencia del puerto de la Bahía de Cádiz

Teófila Martínez, este viernes, en su despacho de la Autoridad Portuaria en la Plaza de España de Cádiz.
Teófila Martínez, este viernes, en su despacho de la Autoridad Portuaria en la Plaza de España de Cádiz. / Lourdes De Vicente

Sigue siendo ella. Cuatro años la distancian del edificio de San Juan de Dios pero la intensidad de su agenda sigue siendo la misma que cuando ocupaba la Alcaldía del Ayuntamiento de Cádiz. De allí se ha traído consigo su tesón y una persistencia que proyecta en todo su equipo.

–¿Alguna vez pensó eso de “si yo fuera presidenta del puerto...”?

–Nunca lo pensé. Fui ponente de la Ley de Puertos de 1992 y siempre he estado muy pendiente de la actualidad portuaria.

–¿Y se ven las cosas de manera distinta detrás de la reja del Muelle?

–Siempre estuve muy ocupada intentando solucionar otros problemas que tenía Cádiz. Desde el Ayuntamiento intentaba ponerme a este lado para entender las dificultades que se estaban pasando para la construcción y puesta en funcionamiento de la nueva terminal de contenedores. Pero lo que nunca pude entender era que los empresarios de La Cabezuela hayan tenido que esperar 20 años para tener un tren.

–¿Necesitaría tener al frente del Ayuntamiento de Cádiz alguien que sea capaz de llevar su mismo ritmo de trabajo?

–Me hice el firme propósito de no opinar mientras esté al frente de una institución como ésta que lo que debe hacer es cumplir con el compromiso de colaborar siempre en la mejora de las cosas. Prefiero guardarme mi opinión para cuando deje de tener responsabilidades públicas. Mientras tanto, no.

–¿Ha implantado en la APBC el “modo Teófila”?

–Noooo. Ha sido una necesidad. Lo que sí hacía yo siempre es plantearme a dónde queremos llegar y en qué tiempos y, a partir de ahí, echar a andar. Está claro que si uno estudia para un cinco sacas un cero y si estudias para un diez sacas un cinco.

–¿Y tiene claro la ruta a seguir en este puerto?

–En 2020 necesito que no falle nada de nada. 2019 ha servido, de momento para desbloquear asuntos que llevaban tiempo estancados. Ahora toca trabajar por este puerto y por la ciudad de Cádiz.

–¿Cree que se ha perdido ya demasiado tiempo en el proceso de integración puerto-ciudad?

–No. Creo que no me toca a mí valorar todo el proceso de participación ciudadana, aunque reconozco que yo estaba algo escaldada, pero bueno.... Tengo claro que hasta que los contenedores no se vayan del Reina Sofía aprovecharé al máximo el tiempo para que todo esté listo para cuando ese momento llegue.

–¿Qué le entra por el cuerpo cuando ve a los vecinos de Río San Pedro pedir la paralización de la actividad en La Cabezuela?

–Ahí falta información. Nosotros cumplimos toda la normativa medioambiental, pero tenemos que ir a más y por eso estamos invirtiendo lo que estamos invirtiendo allí.

–¿Pero esa postura no revela que la ciudadanía no es realmente conciente del peso del puerto de la Bahía de Cádiz?

–Yo entiendo a los vecinos de Río San Pedro. Entiendo que tengan esas precauciones. Por eso estamos intentando extremar al máximo los controles para, a la vez, extremar al máximo las medidas correctoras y de control. Eso, además, supone un plus de garantía del puerto de cara al exterior.

–¿Se ha dejado ya de lado el sueño de convertir a Cádiz en puerto base de cruceros?

–No. Creo que con el tiempo se va a conseguir. En cuanto la integración puerto-ciudad vaya caminando, se construya el nuevo hotel de Puerto América y el de la Estación será todo más fácil. De la última misión comercial a Portugal nos hemos traído la idea de promover nuevas rutas en el Atlántico de cruceros entre Lisboa, Canarias, Madeira y Cádiz. Serán rutas triangulares que favorecerán la posibilidad de que Cádiz ejerza, por fin, como puerto base de cruceros.

–¿Y el sueño de recuperar el tráfico con Marruecos?

–Ahora mismo Marruecos, para nosotros, siegue siendo algo importante. Es una oportunidad que tenemos que trabajuar porque ellos también nos necesitan como puerta de España y de Europa. Ahí es donde tenemos que estar.

–Otro sueño, el tren de La Cabezuela

–Está todo preparado para que en el primer Consejo de Ministros se dé el permiso para licitar el ferrocarril de La Cabezuela. Están los papeles, el dinero... Los empresarios del lugar han demostrado con creces su paciencia así que les ha llegado la hora.

–¿Y no le da coraje que sea ahora el Gobierno socialista el que lo apruebe?

–Ojo, se trata de un proyecto de Estado y haré lo que sea para que mi sucesor se encuentre con el proyecto en estado avanzado. Espero que a mediados de verano esté ya adjudicado, y, a partir de ahí, en dos años o dos años y medio podrán contar con un tren que resultará crucial para el desarrollo futuro de nuestro puerto.

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