Personal de ambulancias compra su propia protección contra el ébola

Sanidad

Los sanitarios que trabajan en los dispositivos DCCU y las convencionales han adquirido equipos para cada vehículo, ya que los que les proporciona el SAS no son los adecuados.

Uno de los sanitarios que trabaja en las ambulancias con el equipo de protección que han adquirido. /Julio González
Uno de los sanitarios que trabaja en las ambulancias con el equipo de protección que han adquirido. /Julio González
Pilar Hernández Mateo

07 de noviembre 2014 - 01:00

Dijeron que estaban dispuestos a hacerlo y lo han hecho. El personal sanitario que trabaja en los Dispositivos de Cuidados Críticos y Urgencias (DCCU) de Atención Primaria y en la ambulancia convencional de la capital gaditana se ha comprado trajes de protección contra el ébola, debido a que los equipos que les facilitó el Distrito Sanitario Bahía de Cádiz-La Janda no son los adecuados para enfrentarse a un riesgo biológico de este tipo.

"Ya que el SAS no está a la altura y no nos proporciona los medios de protección que necesitamos, los buscamos nosotros por nuestra cuenta", comenta uno de estos sanitarios, quien afirma que entre todos han puesto dinero para que el personal que permanece de guardia esté debidamente protegido si surge un caso sospechoso de ébola. Así, han comprado tres equipos para cada una de las dos ambulancias DCCU que hay en la ciudad y otros dos para la ambulancia convencional, además de uno que les sirve a todos para practicar cómo ponérselo y quitárselo. Están pendientes de conseguir más para los residente de Medicina de Familia que a veces les acompañan en las ambulancias y otros de tallas más grandes.

Cuentan que la intención era adquirir para todo el Distrito, pero han tenido dificultades para encontrar los equipos porque faltan existencias. "Queríamos comprar el modelo Tychem C de Dupont, que es el que utilizan en África, pero está agotado a nivel mundial y nos daban fecha de entrega a partir de abril de 2015. Entonces, hemos conseguido un modelo alternativo que cumple las características técnicas necesarias de protección frente a casos sospechosos o confirmados de ébola", explican.

El equipo en cuestión es un mono buzo de color amarillo con perneras y magas ajustables a tobillos y muñecas mediante un elástico. Tiene una capucha que cubre cabeza, frente y cuello, de tal forma que sólo quedan descubiertos los ojos, la nariz y la boca. El mono posee doble cremallera en la parte central delantera con doble solapa que se adquiere una sobre otra, y las costuras van termoselladas. "De esta manera, utilizado correctamente, no existe ninguna posibilidad de que traspase un fluido biológico. Tiene todas las garantías de protección", argumentan. Este traje junto con los equipos complementarios -mascarilla, gafas, calzas de media caña y doble guantes en cada mano- no dejan un centímetro de piel al aire y garantizan protección frente a salpicaduras y aerosoles.

Cada mono les ha costado 18 euros más IVA, un precio que el personal de las ambulancias cree que es perfectamente asumible por el Servicio Andaluz de Salud.

Afirman que las indicaciones que han recibido desde el Distrito Sanitario es que si se encuentran frente a un caso sospechoso de ébola den "un paso atrás", confinen al paciente en una estancia y llamen al 061 para que una ambulancia especializada lo evacue. "Eso podemos hacerlo si la persona está estable, pero si no lo está, no tenemos más remedio que intervenir. No queremos que pase como el caso del nigeriano que murió en Barajas desatendido porque nadie quiso acercarse pensando que podía tener ébola, y lo que le pasaba era que se habían roto varias bolas de cocaína que llevaba en el estómago. Siendo Cádiz un puerto de mar, donde llegan pateras, y estando en un mundo donde no existen fronteras, pueden llegarnos casos sospechosos que tendremos que atender".

Señalan que en esos casos, hay que evitar que se contagie el personal sanitario y que no se extienda el brote. Reconocen que el que tiene más riesgo es el personal sanitario, que es quien atiende a los pacientes, mientras que para la sociedad en general el riesgo es pequeño. "El problema está en la desidia de los responsables del SAS de no ponernos los medios de protección", lamentan.

Destacan que los monos que han comprados son análogos a los que les han facilitado a los profesionales del servicio de Urgencias del Hospital Puerta del Mar, "que están en las mismas condiciones que nosotros. Ante un casos sospechoso, ellos también deben limitar la exposición y atender al paciente sólo en caso de necesidad. Sin embargo, a nosotros no nos dan la misma protección porque dicen que no vamos a encontrarnos con ningún caso. Entonces, ¿para qué nos dan un equipo? Es absurdo. Si nos proporcionan algo, que sean los medios adecuados", concluyen.

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