La apertura del edificio del vestíbulo de la estación del tren en Cádiz ya ve la luz tras 20 años de espera
Adif adjudica a Elecnor las obras de reforma del inmueble, que tienen un plazo de ejecución de dos meses
La entrada a la terminal se hará desde este equipamiento, por el nuevo aparcamiento hoy en construcción
Los achaques del soterramiento del tren obligan a Adif a hacer fuertes inversiones en Cádiz

La inmensa mole del vestíbulo de la estación de Adif en Cádiz por fin va a tener el uso para el que se construyó hace ya más de 20 años.
La empresa pública encargada de las infraestructuras ferroviarias ha adjudicado esta semana a la empresa Elecnor Servicios y Proyectos la obra de apertura de este edificio, con un coste de 86.156 euros (poco más de 100.000 euros ya con el IVA). Al concurso se presentaron tres compañías. El tiempo que se le ha dado a Elecnor para realizar los trabajos es de dos meses.
Durante estas dos décadas el vestíbulo siempre ha permanecido cerrado salvo durante los actos de la Cumbre Iberoamericana de 2012, cuando funcionó junto a la vecina terminal de 1905 en un gran comedor para los asistentes a esta reunión internacional. También, y cada vez de forma más habitual, se han tenido que utilizar los aseos ya existentes en el edificio para reforzar el servicio de la estación ferroviaria.
En este largo periodo de tiempo, se ha habilitado de forma parcialmente precaria como sala de viajeros la zona de andenes de la misma terminal, mientras que en su día se habilitó una sala para la venta de billetes (aunque los bonos de Cercanías se venden en unos módulos externos a la terminal).
Todo ello cambiará cuando se reparen los numerosos problemas que ha ido acumulando el edificio tras dos décadas sin ningún tipo de mantenimiento. Igualmente, la intención de Adif es que la entrada principal a la estación gaditana se haga a través de este edificio. Las puertas, así, se ubicarán en uno de sus extremos que da al futuro aparcamiento que se está construyendo, tras un parón de varios meses, vecino a la avenida de Astilleros y a la plaza de Sevilla. En su momento a la estación también se podrá acceder por el mercado gastronómico, cuando este esté ya en uso.
En el conjunto queda por construir, igualmente, un hotel de la cadena Barceló. Serán seis plantas y una azotea con piscina que irá sobre la actual estructura. Aunque hace ya unos años que se adjudicó este proyecto por parte de Adif, problemas con la llegada de los servicios de agua y luz y pequeños cambios en los usos interiores del futuro inmueble han retrasado el inicio de las obras. Hoy, la compañía hotelera sigue a la espera, lo cierto es que con gran calma, a que el Ayuntamiento dé el visto bueno definitivo al plan urbanístico.
Entre las previsiones es dedicar a tiendas una de las inmensas salas interiores del vestíbulo y que se ubica sobre el mismo. En el proyecto original se planteó la instalación allí de una cadena de cines, aunque finalmente funcionarán como zona de tiendas conectadas con el nuevo hotel, que tendrá una categoría de 5 estrellas. Si finalmente se ejecuta.
En cuanto al vestíbulo, el análisis que en su momento hizo Adif sobre su estado era más que contundente: "Es imperativo que la configuración espacial de la estación se adecue de manera óptima a las necesidades de comodidad de los viajeros durante sus períodos de espera de los trenes”, ya que la zona actual para el uso de los pasajeros “tiene limitadas capacidades de alojamiento para pasajeros en espera y de desarrollo comercial, que se ve agravado por la proximidad de esta área con los propios andenes que da lugar a condiciones más incómodas y ruidosas por el tiempo que lleva cerrado sin un mantenimiento adecuado, han provocado diferentes deterioros que es necesario corregir”.
“Hay notables problemas de filtración de agua, que han dañado una parte de sus paramentos lo que implica la necesidad de abordar las áreas afectadas en su interior mediante trabajos de reparación”; y terminando por el suelo, que “ha sufrido daños debido a las filtraciones de agua y bajo o nulo mantenimiento, requiriendo un proceso de pulido y cristalizado para su restauración”. “Todas las puertas automáticas correderas se encuentran inoperativas, debido a que han sufrido un proceso de canibalización, donde sus componentes han ido sirviendo de repuestos para las otras puertas de la estación, por lo que están en un estado de inoperatividad total”, reconoce Adif al señalar otra de las obras necesarias.
Incluso el gran reloj que preside el vestíbulo necesita de un arreglo "para su correcto funcionamiento".
Todo ello, además de problemas de humedades, serán solventados por Elecnor tras ganar el concurso convocado por Adif.
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