Cádiz derribará las 'torres' de protección de antenas de sus azoteas por alterar la estética del casco antiguo
Patrimonio considera que afecta al tradicional diseño de las azoteas de la ciudad
Urbanismo investiga cuántas se han instalado
Locos por un chapuzón en las azoteas de Cádiz

Corta vida han tenido las peculiares estructuras que han ido apareciendo en las últimas semanas en algunas azoteas del casco antiguo de Cádiz. La finalidad de éstas, denominadas radomo (una especie de carcasa sin ninguna abertura que protege antenas de radar, telecomunicaciones o comunicaciones electrónicas por microondas) eran cubrir las antenas de gran altura instaladas en estos edificios, especialmente para evitar daños por cuestiones climatológicas.
Las mismas, vistas desde la altura, producían un impacto visual que no ha gustado a la Comisión de Patrimonio Municipal. En su última reunión, y tras una consulta realizada por la concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Cádiz, ha dado orden a esta delegación a que proceda a trasladar a las comunidades de vecinos de los inmuebles donde hay estas estructuras que procedan a su eliminación, dejando al aire las antenas que hoy ocultan.
Ahora Urbanismo tendrá que contabilizar cuántas de estas estructuras se han ido instalando en estos meses, para así ordenar su demolición.
Lo cierto es que en los últimos años los criterios de protección estética de las azoteas del casco antiguo de Cádiz se han incrementado. Primero se planteó la reducción de las antenas de televisión individual, promoviendo la instalación de colectivas. Incluso en la etapa del alcalde Carlos Díaz se llegó a estudiar un sistema técnico para unificar todas estas antenas en un reducido número de poste. Igualmente se ha controlado la construcción de nuevas torres, al estilo de las torres miradores de la época del comercio con América, promoviendo la rehabilitación de este peculiar elemento de nuestra arquitectura. Son muy contados los casos de autorizaciones de nuevos miradores. Incluso ahora se estudia si alguna construcción detectada en el casco tiene autorización.
En el anterior mandato de José María González, el área de Urbanismo anunció una modificación del PGOU para cortar con la proliferación de piscinas en muchas azoteas del casco, aprovechando la rehabilitación de fincas para su uso residencial o turístico.
También te puede interesar
Lo último