“Los clientes llegan aún con miedo pero logramos que aquí se sientan seguros”

Entrevista con Alberto Lloret Pascual. Director general de hotel Fairplay

En julio rozaron el lleno, en agosto no les quedó ni una habitación libre y septiembre se presenta bien

Alberto Lloret reconoce que esperaban una ocupación alta, “pero nunca tan alta”

Vista aérea del complejo turístico Fair Play de Benalup.
Vista aérea del complejo turístico Fair Play de Benalup. / D.C.

Aprovecharon el cierre temporal al que le obligó la segunda ola del covid para la formación del personal, mejoras de instalaciones y para hacer realidad sueños como el que ha sido su quinto establecimiento gastronómico dentro el resort Fairplay, el bautizado como Terraza Mar de Campo.

Esta reapertura estuvo plagada de incertidumbres pero, según afirma en esta entrevista Alberto Lloret Pascual, director general de hotel Fairplay de Benalup, “el cliente nacional nos premió generosamente”. Julio les ha sonreído con un 80% de ocupación y agosto con un “hasta la bandera”. Y las expectativas no son nada malas ya que acaban de abrir las agendas de cara a 2022 y ya cuentan con un buen número de reservas.

Alberto Lloret, director general del hotel Fairplay  de Benalup, en la provincia de Cádiz.
Alberto Lloret, director general del hotel Fairplay de Benalup, en la provincia de Cádiz. / D.C.

–¿Su sexto sentido le decía que era un posible un verano como el de este año?

–Le tengo que decir que preveíamos una ocupación alta, pero no tanto. En julio hemos rozado el lleno, pero en agosto no nos ha quedado ni una estancia libre. Y el mes de septiembre está resultando también muy bueno.

–¿Algún secreto?

–Secreto? Ninguno. Servicios, instalaciones... Solemos ser un hotel para gente que nos escoge como alojamiento y que luego se mueve por la provincia. Van a Conil, a Vejer, a Cádiz... Pero este año hemos conseguido que los clientes apenas se muevan del hotel. Los hay que sí, que salen, pero la mayoría ha preferido disfrutar de nuestras instalaciones las 24 horas del día.

–¿Habrá influido también el miedo al covid y han preferido quedarse entre vuestras cuatro paredes?

–El cliente llega con miedo, pero nuestro alojamiento cuenta con un espacio tan abierto y tan amplio que en cuestión de minutos parece que dejan el miedo en el maletero del coche. También lo achacamos a la gran acogida que tiene nuestra oferta gastronómica, así como que hemos introducido muchas actividades que hacen que el cliente llegue a olvidarse de lo que hay fuera. El cliente llega con miedo pero logramos que aquí se sienta seguro.

–¿Porque para vosotros es bueno que no salga?

–Nuestro objetivo es que el cliente entre y no salga y que consiga aquí todo lo que necesita en cada momento de su estancia. Y eso se consigue llenándole su tiempo de ocio y con una buena oferta gastronómica. Ese es nuestro objetivo. No le voy a negar que también nos gusta que el cliente conozca buena parte de la provincia de Cádiz, que se acerque a Vejer, a Zahara de los Atunes, Conil, Benalup, etcétera, pero nuestro objetivo es ese que el que entre no salga hasta después del check out.

–¿Qué busca la gente que llega hasta el Fairplay?

–Tranquilidad. Busca tranquilidad. Nosotros, al no estar en primera línea de playa, no tenemos la masificación de otros establecimientos. Nuestro resort es muy amplio. Tiene una arquitectura muy horizontal. Hay días que tenemos más de 320 clientes a la vez alojados en el Fairplay, pero en ningún momento se siente agobiado ni sufre masificaciones como puede ocurrir en otros establecimientos hoteleros de la provincia. Su sensación sigue siendo de paz, tranquilidad y bienestar.

–¿Supongo que para ello será necesaria una milimétrica organización?

–Sí. Sabemos, por ejemplo, que las 10 es una hora en la que todo el mundo quiere desayunar. Pues lo que hacemos es poner a esa hora el curso de iniciación al yoga, para que el cliente que no quiera perdérselo necesite ir a desayunar más pronto, aliviando un poco el pico de la hora del desayuno. Intentamos no dejar nada a la improvisación y ese es uno de los secretos de nuestro éxito y de que el cliente se marche con ganas de repetir.

-¿La tendencia de estos tiempos del covid es la reserva de última hora?

–La mayoría de nuestros clientes hacen la reserva a última hora. Ahora mismo, desde el coche, con el manos libres, he tenido que llamar a cuatro limpiadoras más para que vengan porque, de hoy para hoy, nos ha subido el nivel de ocupación en 25 habitaciones. Somos de clientes de última hora.

–¿Y de largas o cortas estancias?

–En verano solemos tener clientes de estancias de cuatro o cinco noches o incluso de diez días. En invierno, los que no son golfistas, suelen protagonizar estancias algo más cortas, de fines de semana o puentes.

–¿Cuál es el perfil de vuestra clientela?

–Suelen ser grupos de adultos, pero también tenemos familias. Pero no con niños pequeños sino jóvenes de 15 o 16 años. Niños ya crecidos. Con esas edades lo que requieren es una buena piscina, estar con el móvil con una buena red wifi y comer. No buscan otra cosa.

–Me habla mucho de la oferta gastronómica. ¿Qué ofrecen de novedoso?

–Tenemos el buffet de desayuno o de cena como tiene cualquier otro hotel, pero lo tenemos tematizado. Es decir, que cada día tenemos una temática distinta. Un día es comida italiana, otro mejicana, asiática, etcétera. Aparte tenemos tres restaurantes más en el hotel. Uno en la piscina que es un restaurante en el que lo mismo te puedes tomar una hamburguesa que te puedes tomar un pescado frito o una paella. Luego está el Hoyo 19, que es un snack bar que está abierto prácticamente todo el día de 11 de la mañana a 1 de la noche. El que hemos abierto este año ha sido la Terraza de Mar de Campo que es el restaurante nuestro gastronómico que ha funcionado especialmente bien este verano. Cuenta con una terraza muy agradable, una carta muy amplia y variada, además de un menú de degustación que se puede contratar con antelación. Este restaurante sólo abre por las noches.

–¿Qué tal se presenta septiembre?

–Pinta bien. El cliente potencial está aún algo parado a la espera de ver qué ocurre con las restricciones y limitaciones por el covid, pero ya tenemos una previsión muy optimista de cara al otoño.

–¿Entiendo que si el covid lo permite no cierra durante todo el año?

–Abrimos todo el año. Vamos a empezar desde ya mismo a organizar la gala de Navidad y de Fin de Año, donde solemos ofrecer una cena de gala, contratamos un disyóquey o bien música en directo. Pero no le puedo avanzar más aún...

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