La flota del Wind Spirit vuelve a bordo tras pasar ya lo peor

La tripulación tan sólo tuvo que pasar una noche fuera del barco hasta que pasó el riesgo de que se cayera el mástil del crucero Wind Spirit

La naviera decidirá ahora si se cambia el mástil al completo o se suelda la parte afectada

Desalojan al completo un crucero en reparación en Navantia Cádiz ante la rotura de uno de sus mástiles por culpa del viento

Imagen de este lunes por la mañana en la que se apreciaba que el mástil estaba ya del todo asegurado tras el descenso de la intensidad del viento
Imagen de este lunes por la mañana en la que se apreciaba que el mástil estaba ya del todo asegurado tras el descenso de la intensidad del viento

Cádiz/El crucero Wind Spirit no tendrá que prolongar su estancia en el dique 1 de Navantia, en Cádiz, a pesar de que tanto la tripulación como los técnicos que trabajaban a bordo el viernes pasado tardarán en olvidar el susto vivido estos días por culpa del viento en Cádiz.

Así el crucero o velero, ya que es un navío que cuenta con un sistema híbrido para navegar, de manera que puede viajar tanto a vale, a merced del viento, como con motores altamente sofisticados.

Así a finales de la semana pasada, un grupo de trabajadores de una empresa especializada en velamen contratada por Windstar Cruises, propietaria del velero, subía en una grúa al tercero de los mástiles (el más cercano a popa) tras detectarse una grieta que, tras una primera inspección no debería haber ido a más.

Pero el viento, con rachas de más de 120 km/h, hizo que la grieta se convirtiera en fractura y que, finalmente hubiera que afrontar una seria situación de peligro que podría haber acabado bastante mal si no hubiera sido porque los protocolos de emergencia de Navantia funcionaron a la perfección.

Así, lo primero que se hizo fue velar por la seguridad de las personas que había tanto a bordo como en el entorno del buque, de manera que las más de 250 personas que se encontraban en ese momento en el interior del buque fueron inmediatamente desalojados. La fuerza del viento y las predicciones hacían temer que el arreglo sólo podría ser provisional, ya que poco más se podía hacer por culpa del vendaval sin poner en serio peligro la vida de ningún técnico o especialista.

250 hamburguesas para afrontar la alerta

De esta manera se procedió a buscar comida y cobijo para todos los desalojados. Tanto es así que, de inmediato, se encargaron a Burger King un total de 250 hamburguesas para ir apañando la situación.

Y no fue hasta el sábado, cuando ya bajó la intensidad del viento, cuando se aseguró del todoel tramo de mástil dañado y que podría haber caído al vacío. Así, una vez retomada la normalidad, la tripulación y los trabajadores retomaron sus puestos para que se retrasara cuaanto menos mejor la estancia del b uque en la factoría gaditana de Navantia.

Así, ahora queda que la empresa decida si se cambia el mátil entero o bien se suelda la parte afectada sin que haya que prolongar la estancia del Wind Spirit más allá de lo planificado.

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