La ofrenda floral a La Pepa se convierte en canto a la libertad

Teófila Martínez, Manuel de Bernardo, Enrique García-Agulló, Ignacio Moreno y Enrique Márquez presiden un emotivo acto con estética de aquel Cádiz del Doce

Teófila Martínez y Manuel de Bernardo, en la ofrenda a La Pepa.
Teófila Martínez y Manuel de Bernardo, en la ofrenda a La Pepa.
Pedro M. Espinosa / Cádiz

20 de marzo 2010 - 01:00

Los gritos de Viva La Pepa retumbaron ayer con vigor renovado en un Cádiz disfrazado de doceañista para la ocasión. La cercanía del Bicentenario se notó en el acto de la ofrenda floral ante el monumento a la Constitución de 1812. Las efigies de aquellos diputados valientes, que arriesgaron su vida para llegar a una bahía asediada por el ejército más poderoso del mundo, fueron testigos del homenaje justo y ensordecedor de una ciudad que nunca fue tanto como entonces.

Teófila Martínez, alcaldesa de Cádiz; Manuel de Bernardo, alcalde de San Fernando; Enrique García-Agullo, presidente del Club Liberal 1812 -que en su día instauró esta ofrenda-; Ignacio Moreno, presidente del Ateneo de Cádiz -que se sumó al Club Liberal en la ofrenda unos años después-; y el almirante de Acción Marítima en Cádiz, presidieron el acto junto a Enrique Márquez, coordinador para el Bicentenario de la Independencia de México. Entre el auditorio, concejales de los Ayuntamientos de Cádiz y San Fernando, así como representantes del mundo de la cultura, de la política y ciudadanos de a pie que no quisieron perder la oportunidad de realizar un ensayo general de lo que será dentro de dos años el cumpleaños más esperado.

Los soldados de la Milicia Nacional, del Regimiento de Voluntarios Distinguidos y de los Artilleros de Extramuros, con banda de música incluida, formaron en el Monumento con los pendones de las ciudades y de la Constitución y rindieron un emotivo homenaje a aquellos hombres y mujeres que entregaron su vida por sus ideales, por defender a España y al Rey. "La hostilidad de Bonaparte nos unió, y frente a su invasión, arrancó de España y de sus hijos el orgullo de defender nuestra patria con las armas hasta la muerte", resaltó la alcaldesa de Cádiz en su discurso. "Esto es lo grandioso de su epopeya: frente al horror de la guerra, la esperanza de la libertad".

Antes del discurso de la alcaldesa de Cádiz, que fue la última en tomar la palabra, hablaron Ignacio Moreno, quien dijo que "desde el Ateneo pensamos que es posible un Cádiz, Andalucía, España y Europa en que los principios de lealtad, solidaridad, responsabilidad y compromiso sean una realidady Enrique García-Agullo, que destacó que la Constitución "es un pacto de hombres libres frente a los desmanes del Estado" y que La Pepa es "la madre de la Constitución de 1978". Enrique Márquez también se dirigió a los gaditanos para reafirmar ese hermanamiento con México.

Manuel de Bernardo, alcalde de San Fernando, hizo hincapié en que la historia de España "está en nuestras ciudades" y posteriormente Teófila Martínez hizo un poco de historia al recordar que "el 24 de septiembre de 1810 se reunieron en La Isla de León Cortes Generales y Extraordinarias que, por primera vez, convocaban en igualdad a los procuradores de los viejos reinos de España con los españoles de los nuevos virreinatos. Y declararon, para sorpresa de todos, la soberanía de la nación, y, respetando el rey ausente, se constituyeron en asamblea de iguales a la que dieron el tratamiento de majestad. Hace 200 años, queridos amigos, España se constituyó en nación, armó a su pueblo en la representación igualitaria y plantó para siempre la idea de la Constitución".

Los vivas a España, al Rey, a la Constitución y a la Pepa resonaron con fuerza, así como los vivas a la libertad, a una libertad que hace 198 años dio en Cádiz un paso decisivo para construir una nueva nación tras la marcha del corso, un estado que tuvo una vez una oportunidad pero que se perdió entre los absolutismos de unos y otros.

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