El profesor gaditano Pablo Beltrán, entre los mejores docentes de España
El maestro del CEIP Reyes Católicos de Cádiz recibió el galardón en A Coruña, en la VIII edición de los Premios Educa Abanca
Pablo Beltrán: "Me hace muy feliz que mis padres se sientan orgullosos de mi labor docente"

El profesor del CEIP Reyes Católicos, Pablo Beltrán, se ha posicionado entre los mejores docentes a nivel nacional. Hace unos días se celebró en A Coruña la VIII edición de los Premios Educa Abanca, un reconocimiento a los docentes que destacan por su implicación y metodologías innovadoras, en el que Beltrán consiguió la séptima posición. "Aunque no lo creas, te llegas a sentir pequeño en la gala, pues estás compartiendo momento con grandes profesionales de la educación", confiesa Beltrán. Para él, la experiencia fue una oportunidad única de compartir e intercambiar ideas con docentes de toda España, descubriendo distintas formas de enseñanza y enriqueciendo su propia práctica. "Cada comunidad autónoma es un mundo, trabajan de manera diferente y esa diversidad nos enriquece a todos", ha dicho el docente que fue propuesto para este galardón cuando era profesor del CEIP Carlos III, donde ha trabajado durante tres años.
Uno de los momentos más emotivos para Pablo fue cuando subió al escenario junto a sus compañeros nominados y, desde allí, pudo ver la expresión de orgullo en el rostro de sus padres. "Creo que no hay mejor satisfacción que recoger los frutos sembrados en la crianza de un hijo", afirma. Pero también hubo una sorpresa que lo emocionó profundamente: un video de su alumnado en el que le transmitían su apoyo incondicional. "Me decían que daba igual en qué puesto quedara, que para ellos yo era el primero. Ese tipo de detalles hacen que me encante mi profesión".
Para el docente, estos gestos refuerzan el impacto que un maestro puede tener en la vida de su alumnado. El evento estuvo marcado por discursos inspiradores que resaltaron la importancia de inculcar valores, fortalecer la autoestima y fomentar la diversidad en el aula. "Ser el ejemplo de nuestro alumnado es una responsabilidad enorme, pero también un privilegio", reflexiona el docente. Además, destaca el ambiente cercano que se respiraba en la gala: "A pesar de no conocernos en persona, muchos ya habíamos seguido el trabajo de los demás en redes sociales, lo que hizo que fuera más fácil conectar".
Una gala inspiradora
Tras este reconocimiento, Beltrán ya tiene en mente nuevos proyectos. Su universidad ha contactado con él para colaborar en iniciativas conjuntas, lo que le entusiasma. "Cuando recibimos alumnado en prácticas, observamos que hay un gran desfase entre lo que se enseña en las aulas universitarias y lo que realmente sucede en el día a día en clase. Se enseña demasiado contenido teórico, pero poco práctico", explica. "Sería fantástico poder trabajar en proyectos que ayuden a reducir esa brecha y preparar mejor a los futuros docentes". Además, planea escribir un libro para trabajar valores y salud mental con su alumnado. "Vivimos en un mundo rápido y caótico, y nos estamos olvidando de lo más importante: entender nuestras emociones y aprender a gestionarlas".
Para Beltrán, la escuela no solo debe centrarse en transmitir conocimientos, sino también en formar personas capaces de afrontar la vida con confianza y resiliencia. "A veces, una simple palabra de aliento puede cambiar la forma en que la niña o el niño se ve a sí mismo. Nadie se imagina lo bonito que es ver la cara de un estudiante cuando le dices que confías en él".
Sobre el panorama educativo en España, Pablo considera que es necesario apostar por un sistema más justo y eficiente. "Menos burocracia, más inversión real en educación y una selección más transparente en puestos de libre designación, donde se valore la formación y la experiencia”. Para él, muchos cambios normativos generan un exceso de trámites administrativos que desvían la atención de lo verdaderamente importante: el alumnado. "Parece que cada vez pasamos más tiempo justificando lo que hacemos que haciéndolo realmente".
A pesar de los desafíos, Beltrán mantiene intacta su vocación y anima a otros docentes a seguir innovando en sus aulas. "Que no decaigan, la vocación puede con todo. La educación es lo más importante que tenemos y de ella depende el futuro de nuestra sociedad". Unas palabras que reflejan el compromiso inquebrantable de un maestro que, más allá de los reconocimientos, encuentra su mayor recompensa en la mirada agradecida de sus alumnos.
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