"A nosotros no nos perdonan algunas cosas" admite Jose Mari Acosta, una de las Juani Wainjaus
El chirigotero considera que lo importante es que la modalidad se ha venido arriba este año después de varios Concursos de capa caída
Orden de actuación de las semifinales en el COAC 2025
La chirigota del Selu ha soltado su artellería pesada en esta tercera sesión de semifinales del Concurso para intentar estar en el último gran día de la final del viernes. Por eso Jose Mari Acosta dice estar "contentísimo con el pase, un ratito de disfrute para el cuerpo y para la gente también".
'Apartamentos turísticos Juani Wainjaus' le ha cantado el segundo de los pasodobles a la suegra, un clásico en recesión que "hay que recuperarlo, por Dios, es un clásico que hay que llevar todos los años. La suegra es una suegra. Yo a la mía la quiero un montón, vamos, ya se la llevó el señor", cuenta Acosta al terminar el pase.
Una función en la que reconocen estas Juanis que han defraudado al señor de Hacienda "porque no le podemos caer bien a todo el mundo, aunque a Hacienda es muy difícil defraudarla, muy difícil, muy difícil, están ahí encima los tíos, los hijos de puta", bromea con "que aún queda una habitación libre en el piso de la Juani para Carnavales", aún no está completo. Será el único piso con hueco libre.
¿Y ve José Mari a la chirigota en la final del viernes? "Pues, mira, la cosa difícil, porque, por suerte, por suerte para la modalidad, este año la chirigota ha sido una modalidad que ha estado muy arriba, había mucha competición. Eso es bueno, es importante. Pero aparte de lo de pasar a la final o no, lo importante es que la modalidad se venga arriba, que llevaba unos añitos un poquito de capa caída, y parece que se está recuperando. Eso es lo importante", admite.
Y en caso de llegar a la final pide por favor que sea a buena hora que "ya estamos un poquito mayores. Maquillado no parezco tanto, pero ya estamos más cerca de los sesenta que de los cincuenta. Lo ideal, si pasamos a la final, es que nos toque a las diez, que la final se hace muy larga, muy larga" y aprovecha para pedir cambios en el Concurso: "Eso es otra cosa que habría que arreglar, porque no es ni lógico ni humano que un grupo tenga que cantar a las seis o a las siete de la mañana, y para el público que lleva a esa hora sentado un montón de horas. Eso es una asignatura pendiente que tiene el concurso".
Acosta interpelaba al público entre cuplés que "si mascaba era por el hambre que tenía". ¿Tanta caña le dan con eso? "Sí, hombre, porque antes de que me lo digan, pues lo digo yo. A nosotros nos dan mucha carga, somos un grupo que eso lo tenemos ya más que asumido. Cualquier otro grupo puede equivocarse, puede fallar, puede mascar letra que no pasa nada. Pero nosotros entiendo que, bueno, por ser quienes somos, no se nos perdonan a lo mejor algunas cosas" y regresa al tono humorístico para incidir "que a esta hora entendéis que hay mucha hambre y si hay que comer algo, yo como lo que sea, hasta letra".
Hambre que también tiene Rayo, el perro en patinete que les acompaña en su puesta en escena. "Un poquito de pienso y para la camita", concluye el chirigotero.
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