Un pasodoble de 'El cementerio' del Jona puso en pie a los asistentes al teatro Falla
El recuerdo por los tiempos mejores vividos en las peñas carnavalescas de la ciudad agitó al público del teatro
El pasodoble sirve de homenaje a aquel de 'Los enterraores del siglo XX', 'Mostradores de la Viña', que cumple ahora 25 años.
Orden de actuación de las semifinales del COAC 2025
Encaraba la tercera sesión de semifinales su recta final cuando salía esta noche de martes la comparsa 'El cementerio' en escena. El grupo del Jona era aclamado por un público expectante en una sesión que reunió a varios de los aspirantes a alcanzar la gran final de este viernes. El calor de los asistentes se volcó en una ovación con el público levantado al terminar el segundo de los pasodobles en el que recordaba la importancia de las peñas carnavalescas, aquellas en las que había crecido y aprendido tanto y que ahora están en decaimiento.
"Mostradores de la Viña, mostradores de mi barrio. Cuanto saben tus maeras de las chirigotas buenas, de compases y escenarios" comenzaban tocando los nudillos en sus palas de sepultureros, recordando el inicio de aquel pasodoble mítico de 'Los enterraores del siglo XX' del año 2000, que en esta edición cumple 25 años.
Y pasaron a cantar su pasodoble rememorando a los autores de aquella agrupación que tuvo como autores a Francisco Manuel Cárdenas y Ramón Peñalver en la letra, con música de Manuel Sánchez Alba el Noly.
"Hace cinco lustros tres maestros nos dejaban,
vestíos de enterraores,
una joya que aún se canta.
Una coplilla sencilla que pasó a la historia por este compás,
el que sonaba en los mostradores
y que inpsiraba a tus autores entre las peñas de nuestra ciudad.
Todas esas peñas que hoy en día por desgracia,
han sucumbido a los clasismos gaditanos.
Y que por modas, por turismo o por desgana,
bajo tierra han sepultado.
Todas esas coplas que entre sus muros un día brotaron.
Esas peñas gaditanas en la que yo crecí cantando,
sentaíto entre cajillos aprendiendo y disfrutando del amor por mi ciudad,
por mi gente y por mis patios.
En los retratos del Molondro, el Molino y su ostionada,
las antologías del Quini,
generales por la Palma y el erizo en su erizada.
Las madrugadas de verano en la Amistad con coplas prestadas,
concurso del Chimenea y los infantiles y
la Salle Viña, sus noches de gala.
Cuanto daría, mi tierra sombría, por parar el tiempo
y curar las heridas de Macías Rete,
del Chapa y el Lete y Nuestra Andalucía,
para que mis coplas sonaran
por Cádiz en sus mostradores para toda la vida, para toda la vida".
Una letra que se ganó al público por su gaditanismo y por rememorar todas aquellas peñas que han conocido días mejores, cuando no un enterramiento bajo sepultura. Días de gloria que Jonathan Pérez Ginel recuerda para que no caiga en el olvido.
El propio autor comentaba tras el pase a Diario del Carnaval la elección de esta letra. "De esas peñas por desgracia quedan muy poquitas en activo, dando la cara, que desde aquí le mando un fuerte abrazo y que sigan luchando por los carnavaleros". "Me parecía un motivo interesante el hecho de que hace 25 años salieran aquellos enterradores -y su pasodoble de 'Mostradores de la Viña' - que han sido los más conocidos con este disfraz, y me parecía un bonito detalle y un nexo de unión para poder abordar ese tema que tanta pena nos da a la gente de Carnaval", explicaba poco después de enfilar por bambalinas la salida del escenario.
2
Temas relacionados
No hay comentarios