Así afectan los aranceles de Trump a Andalucía: aceite de oliva, aceitunas, vino, piedra natural, aeronáutica, material eléctrico, arroz precocido...
La imposición del 20% a toda la UE supone un duro golpe para una región que ha triplicado sus exportaciones a EEUU desde 2016, hasta 3.138 millones de euros en 2024
EEUU cumple su amenaza y anuncia aranceles del 20% a la UE: "Nos estafan"
Sevilla/La imposición de un arancel de un 20% a todas las exportaciones de la Unión Europea a Estados Unidos a partir del 9 de abril -si nada lo remedia- va a suponer un duro golpe para muchas empresas andaluzas, especialmente del sector primario, pero no solo.
La comunidad exportó bienes a ese país por valor de 3.138 millones en 2024, un 2,1% menos que el año anterior debido, sobre todo, a la bajada de los precios del crudo, uno de nuestros capítulos de ventas más importantes. Pero, más allá de ese descenso puntual, lo importante es la tendencia: desde 2015, la facturación andaluza en el país norteamericano se ha triplicado. Hace una década, el valor de los productos introducidos en EEUU apenas superaba los 1.000 millones. Casi todos los productos andaluces que se exportan a EEUU están incluidos en los aranceles. El único con un volumen de facturación importante que se salva es la energía (727,55 millones en 2024) por lo que la afectación, con los datos del año pasado, es de unos 2.400 millones, la mayor parte (1.350) del sector agroalimentario.
Andalucía concentra el 17,3% de las exportaciones españolas a EEUU y es la segunda en el ranking, tras Cataluña. Sevilla es la primera provincia de España con más ventas, 932 millones.
Este mercado ha estado en el punto de mira de muchas compañías andaluzas que vieron en él una oportunidad para diversificar y un gran margen de crecimiento dado el tamaño y la capacidad adquisitiva de los consumidores. Según los datos de Andalucía Trade, EEUU concentró el 7,8% de las exportaciones andaluzas en 2024 (en el principio del primer mandato de Trump, en 2026, eran el 5%) y es el primer país de destino fuera de la UE, quinto tras Alemania, Francia, Italia y Portugal.
Los productos energéticos y el cobre, excluidos
EEUU ha excluido los productos energéticos de los aranceles, lo que significa que Cepsa -principal empresa petrolera andaluza- podrá seguir exportando allí sin tarifas adicionales.
Tiene su lógica. Estados Unidos vende bienes a Andalucía por valor de 3.300 millones de euros, lo que significa que Andalucía tiene déficit comercial (161 millones), pero eso se debe a que el 72% de lo que importa la comunidad son productos energéticos (2.279 millones en 2024). Para Estados Unidos, el intercambio de petróleo es muy lucrativo.
Tampoco entra en los aranceles el concentrado de cobre, lo cual es una buena noticia para el sector de la minería. Hace unos días, la consejera delegada de Atlantic Copper, Macarena Gutiérrez, afirmaba en la presentación de resultados que la firma exporta a EEUU entre el 10% y el 15% del concentrado de cobre que produce.
Por su importancia social y por el tejido productivo que hay detrás, es el aceite de oliva el producto más afectado, con 860 millones de facturación en 2024, una cifra récord debido a su alto precio el año pasado. España -y decir España en este sector es casi como decir Andalucía- ha superado a Italia en penetración en el país y las empresas consideran que EEUU es un mercado clave por el margen de crecimiento (es el primer país fuera de la UE en consumo, pero no es mucho en términos absolutos) y por su asociación a la salud, un asunto que tiene mucha fuerza allí.
El aceite de oliva, en riesgo en EEUU
El escenario que viene es malo, pero es igual de malo para toda la UE. Recordemos que los aranceles del 25% en vigor entre 2019 y 2021 por el conflicto por las ayudas ilegales a Airbus se aplicaron solo a los países del consorcio aeronáutico, lo que perjudicó especialmente a España frente a competidores como Italia o Grecia. El aceite español perdió el 80% del mercado y nuestras compañías tuvieron que importar aceite de otros países para envasarlo con su marca. Algunas, como Acesur, abrieron fábrica en EEUU, no solo por una apuesta a largo plazo por este mercado, sino porque la tarifa no se aplicaba al aceite a granel, solo al envasado.
Ahora parece que el aceite de oliva tendrá arancel tanto a granel como en envasado, aunque aún no está claro del todo. Y también queda la duda en el sector de si la tasa se aplica a los productos origen Unión Europea o a todo lo que se exporte desde este espacio económico, aunque proceda de otros países. El matiz es importante, ya que lo segundo supone una restricción aún mayor para las empresas españolas y andaluzas.
Recordemos que EEUU necesita importar aceite de oliva, ya que solo produce el 2,5% de lo que consume: se venden cerca de 400.000 toneladas y solo produce 10.000. La inmensa mayoría de la producción está en la UE, lo que previsiblemente llevará a un aumento de precios en los lineales, algo que no tiene por qué ser insalvable teniendo en cuenta que el consumidor tipo no mira el precio del producto (lo asocia a salud) y que ahora está bajando, precisamente. "Si hemos estado vendiendo a 9 o 10 euros, ahora a 5 va a entrar también", dice Luis Carlos Valero, responsable del Grupo de Aceite de Oliva de Asaja.
En ese argumento abunda el consultor estratégico, experto en temas agroalimentarios, Juan Vilar, que asegura, rotundo, que los aranceles "no van a afectar nada, cero". La razón es sencilla, según explica: en EEUU los precios del aceite de oliva aún están por las nubes, como hace unos meses en España, porque allí tarda mucho más en trasladarse los precios en origen al consumidor, al haber poca rotación. Pero habrá un momento en el que bajen, y no poco, hasta un 60%. Si se aplica un arancel del 20%, aún los precios serán más baratos que ahora. La coyuntura beneficia al sector, según Vilar.
Pero para Rafael Pico, director general de la asociación de exportadores Asoliva lo importante es que España perderá competitividad respecto a competidores como Marruecos, Argentina o Turquía, con coste de mano de obra más barata y que tendrán un 10% de arancel. "Eso es un trato desigual. Que se encarezca el producto en los lineales no es lo importante, sino que podrán entrar aceites más baratos y eso tendrá una repercusión económica", afirma.
EEUU es un mercado muy importante porque, según Pico, concentra el 50% de las ventas fuera de la UE, cuenta con consumidores con una renta per cápita alta y está muy sensibilizado con la salud. "No hay alternativas de momento, para nosotros es un mercado prioritario; China no lo es, ha reducido un 60% las exportaciones tras la subida de precios en origen del año pasado", asegura.
Tanto COAG Andalucía como Asaja piden ayudas compensatorias a la Unión Europea, en este último caso para modernizar el olivar y hacerlo más productivo.
En la aceituna llueve sobre mojado
La aceituna negra ya soporta un arancel del 31,5% con carácter general y previsiblemente ahora se le añadirá un 20% suplementario, lo que subirá la tasa al 51,5%. "Lo poco que nos quedaba, lo perdemos", se resigna Antonio de Mora, director general de la patronal Asemesa. El arancel también supone un golpe para empresas que soportaban un gravamen más bajo al haber presentado alegaciones en la investigación que lleva a cabo EEUU: a Agro Sevilla (7,76% de arancel), Ángel Camacho (6,99%), Dcoop, Interoliva y Aceitunas del Guadalquivir, estas tres con el 7,32%, se les elevará de golpe un 20% las tasas que tendrán que pagar.
Este arancel no tiene que ver con la geopolítica sino con un conflicto que se remonta a 2018 por una demanda de dos empresas norteamericanas por prácticas antidumping y ayudas ilegales. Según la patronal Asemesa, se han dejado de facturar en EEUU 280 millones por esta tarifa adicional
Ahora se incluirá también en el arancel la aceituna verde, lo que previsiblemente conducirá a un aumento de precios también en los lineales. A diferencia de lo que sucede con la aceituna negra, España apenas tiene competidores en el verde, sobre todo Grecia, pero este país también soportará el 20% de arancel. El riesgo, igual que en el aceite de oliva, es perder consumidores en un producto que no forma parte de la cesta básica de la compra; y también que países como Marruecos, Egipto o Turquía, que ahora mismo copan solo el 10% del mercado, puedan crecer con fuerza aprovechando que la tasa para estos países es la mitad que la UE, el 10%. En este sentido, será importante cómo maniobren las empresas andaluzas, que en muchos casos cuentan con filiales y distribución dentro de EEUU. Aceitunas del Guadalquivir anunció hace poco la compra de Bell-Carter, una de las firmas norteamericanas más importante del sector, lo que facilitará que pueda sortear los aranceles.
En total, España vendió en 2024 aceitunas por valor de 164 millones de euros, una cifra muy apreciable teniendo en cuenta la coyuntura de los últimos años.
Otros productos agroalimentarios: vino, pescado, arroz precocido, legumbres y hortalizas, etc.
Otro capítulo importante es el del vino, no tanto por su cuantía económica (fueron 14 millones en 2024) como por el valor. Para el 'jerez', EEUU es un mercado muy importante: el año pasado se vendieron en ese país dos millones de botellas, y también hay zonas de Málaga desde donde se envía vino a EEUU. Trump amenazó hace unos días con un arancel del 200% para este producto, pero de momento se queda en el 20%.
"No es bueno, pero es menos malo de lo que se esperaba”, ya que “un 200% te expulsa del mercado, pero con un 20% se puede vivir”, razona el presidente del Consejo Regulador del vino de Jerez, César Saldaña, para el que el establecimiento de barreras comerciales, por mínimas que sean, no deja de ser una “mala noticia” por sus consecuencias directas para las empresas afectadas y los consumidores finales.
El presidente del Consejo Regulador recuerda, además, que aunque el arancel del 20% afecta por igual a todo el sector del vino europeo, el jerez es un caso excepcional al tratarse de “un producto especial, que tiene poca o ninguna competencia local” y que, a diferencia de los vinos tranquilos y espumosos, “no es sustituible”. El Marco, en su conjunto (vinos generosos y tranquilos, vinagre, brandy, vermút, licores...) vende por valor de entre 12 y 15 millones a EEUU.
Otros productos agroalimentarios afectados van a ser el arroz precocido (se exportaron 34 millones desde Andalucía en 2024), pescados, crustáceos y moluscos (37 millones) y legumbres y hortalizas (28 millones), con especial mención al ajo, cuyas ventas suponen 13 millones en ventas.
Dcoop, la principal cooperativa agroalimentaria andaluza, señala en este sentido que el producto que no se venda en EEUU -porque no se considere rentable la operación- se dirigirá a otros mercados "provocando una mayor competencia y bajada en las cotizaciones", es decir, menos precio en origen para los agricultores, sobre todo los olivareros.
Dcoop exporta por valor de más de 200 millones de euros anuales de media a Estados Unidos, mayoritariamente aceite y algo de vino y aceituna de mesa.
La almendra, posible beneficiada
El consultor estratégico Juan Vilar asegura que los aranceles son una oportunidad para la almendra española y andaluza (que concentra el 70% del sector), ya que previsiblemente la UE impondrá aranceles a este fruto seco, del que EEUU es el principal productor con mucha diferencia, entre 850.000 y un millón de toneladas. La almendra norteamericana es mucho más competitiva de la española, porque, afirma Vilar, tiene los cultivos más intensificados (produce más por hectárea) y el tipo de producto es más barato al tener menos piel que el fruto europeo.
España produce entre 45.000 y 60.000 toneladas (a pesar de la diferencia con EEUU, ocupa la tercera posición en el ranking mundial) y la avalancha de almendra norteamericana -del que nuestro país es importador principal- estaba haciendo que se comenzaran a arrancar olivos. Ahora, se abre una ventana de oportunidad para competir en precio y poder exportar a otros países.
La piedra natural, una de las grandes damnificadas
Fuera del ámbito agroalimentario, es el sector de la piedra natural, con 315 millones en ventas en 2024, el que tendrá mayor afectación. Las ventas, aquí, están protagonizadas por Cosentino, con una gran presencia en el mercado norteamericano. Allí concentra el 50% de las ventas y tiene 60 centros de trabajo. La firma tiene previsto levantar una fábrica en Florida, que estará operativa en 2028 y Eduardo Cosentino, CEO de la empresa en el país, fue nombrado hace poco presidente de la Asociación de Cocina y Baño de EEUU. El pasado mes de noviembre, su vicepresidente, Álvaro de la Haza, indicaba que su previsión era seguir creciendo en Estados Unidos, independientemente de los aranceles.
La aeronáutica, en riesgo de perder un mercado emergente
La aeronáutica también recibe un golpe duro. EEUU no es el principal mercado, pero en 2024 hubo ventas de 138 millones, ya que muchas compañías tienen relación con Boeing y otros operadores principales de ese país. Juan Román Gallego, director de Andalucía Aerospace, afirma que el sector tenía esperanzas en crecer en este mercado porque tras una década de guerra comercial entre Airbus y Boeing en 2021 se llegó a un acuerdo para pausar el conflicto cinco años, hasta 2026, con el compromiso de que no habría ningún tipo de "agresión arancelaria" en ese periodo.
"Llevamos varios años con misiones a Estados Unidos, intentando penetrar en el mercado, porque creemos que podemos aportar mucho con nuestras capacidades tecnológicas", afirma Román, que admite que las exportaciones de Estados Unidos representan una pequeña parte de las totales, pero son necesarias para diversificar mercados. También preocupa en el sector el previsible encarecimiento de los componentes, como el titanio y el acero (en menor medida el aluminio, que está exento de aranceles), lo que repercutirá en la cadena de valor y en última instancia en el precio de los vuelos para los usuarios.
Otros capítulos importantes son el de venta de aparatos y material eléctrico (177 millones), un sector muy ligado al auge de las renovables (quedan excluidos de los aranceles los semiconductores, en cualquier caso); y el de venta de productos cerámicos (78 millones).
Acero, automóviles y turismo
Las exportaciones de acero y automóviles (a los que ya se ha aplicado ya un 25% de arancel) no son significativas desde Andalucía, que cuenta con empresas como Acerinox, Horse (antigua Renault), con una fábrica de caja de cambios en Sevilla, y Valeo en Jaén, por poner tres ejemplos. Pero la cadena de valor sí que se puede ver afectada. La patronal siderúrgica Unisa advertía este jueves sobre la entrada sin control de acero de otros países en la UE (al no poder hacerlo en EEUU), lo que puede distorsionar el mercado. Respecto al automóvil, el sector cree que la incidencia puede estar en la fabricación de componentes (la fábrica de Sevilla es un ejemplo), ya que muchos de los productos que se fabrican en nuestro país tienen como destino final las plantas norteamericanas.
Un efecto indirecto que puede hacer daño a Andalucía es que el previsible golpe a la economía de países de europa muy afectados por los aranceles como Francia y Europa termine incidiendo en el turismo. A eso hay que añadir el fortalecimiento del euro frente al dólar, que seguramente retraerá las visitas de norteamericanos.
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