Andalucía reduce las exportaciones a EEUU en medio de la amenaza de aranceles

La comunidad vende al país norteamericano un 2,61% menos en 2024 y la facturación se desploman especialmente el último mes del año (-30%), primero completo con Trump de presidente electo

La inflación se eleva al 3% por la electricidad pero la subyacente cae al 2,1%, el nivel más bajo desde diciembre de 2021

Industria aceitunera en Sevilla
Industria aceitunera en Sevilla / Francisco J. Olmo / EP
Tomás Monago

28 de febrero 2025 - 05:41

Sevilla/Andalucía exportó en 2024 bienes a Estados Unidos por valor de 3.138 millones de euros, un 2,61% menos que en 2023, en un contexto en el que las ventas totales al mundo aumentaron ligeramente, hasta los 40.173 millones de euros.

Ello hace que el peso de EEUU en el total exportador regional pase del 8,37% del total en 2023 al 7,81% en 2024, algo debido, fundamentalmente, al fuerte descenso de las ventas de refino de petróleo, no lo suficientemente compensado por el muy apreciable ascenso en precio (que no en volumen) del aceite de oliva.

En el mes de diciembre, el único completo con Trump de presidente electo, las ventas cayeron un 30%, algo motivado quizás por la amenaza de aranceles pero también por la bajada de la cotización del aceite de oliva en aduana.

Hasta ahora, solo está anunciado oficialmente el arancel al acero y al aluminio del 25% a partir del 12 de marzo, que apenas afecta a Andalucía, pues Acerinox (la principal empresa de este segmento en España) tiene fábrica en EEUU y la planta de Los Barrios no vende a ese país, al menos de modo significativo. Todo lo demás son declaraciones del presidente Trump, a veces confusas, otras incompletas, y siempre difíciles de interpretar por su discurso inconexo. Este miércoles habló de aranceles “de manera general” a la UE del 25%, aunque no especificó si sería a todos los productos. Tampoco puso fecha. Se limitó a decir “muy pronto”.

En Andalucía impactaría en sectores muy concretos, algunos de gran impacto social como el aceite de oliva. Hace unos meses, el banco de inversión Goldman Sachs aseguraba que una tasa del 10% restaría 0,63 puntos de PIB a España y es fácil suponer que podría superar el punto con el 25%, sumando efectos directos e indirectos. Según Fernando Faces, profesor de San Telmo Business School, el efecto en Andalucía sería muy similar, quizás algo superior, no solo por el impacto en los bienes exportados, sino por el efecto arrastre del daño a la economía europea.

Aceite de oliva

En valor, lo que más exportó Andalucía a EEUU fue aceite de oliva, con ventas de 860 millones de euros (incluido el aceite de orujo), un 48% más. Uno de cada cuatro euros en 2024 (27%) corresponden a este producto, algo motivado más por la subida de la cotización que por la venta de más botellas. De hecho, España vendió unas 34.000 toneladas menos de aceite de oliva en 2024 en EEUU.

Si el arancel al aceite de oliva es general a todos los países afectará a todos por igual, e impactará en el cliente americano, que verá cómo suben los precios. EEUU apenas produce el 5% de todo el aceite que consume. Pero si afecta específicamente a España, como sucedió entre 2019 y 2021, la situación será más complicada, y más teniendo en cuenta que EEUU es el primer destino no europeo del ‘oro líquido’ y el que más crece.

Entonces, las empresas españolas, para no perder cuota de mercado, hicieron dos cosas: importar a granel (que no estaba gravado) para producir en EEUU; y comprar aceite de otros orígenes para exportarlo en EEUU, dejando el aceite español para otros destinos, opción por la que optó Deoleo. En ese periodo, empresas como Acesur y Sovena abrieron fábricas en Estados Unidos, que se suman a la de Pompeian, aliado de Dcoop en el país.

Aceituna de mesa

Algo parecido ha ocurrido con la aceituna de mesa, otro producto clave en EEUU, y que se ve afectado por un arancel del 31% desde 2018 en el caso de su variedad negra (más reducido para algunas empresas). La aceituna negra española (que es como decir andaluza, ya que de aquí es la mayor parte de la producción) ha perdido mucho mercado en beneficio de otros países como Egipto o Turquía, y la reacción de la industria ha sido la de comprar empresas de otros países, lo que da muestras de fortaleza. AG Olives (Aceitunas del Guadalquivir) anunció hace muy poco la compra de la californiana Bell-Carter, una de las dos principales empresas del sector en EEUU, con Dcoop manteniendo el 20% que ya tenía desde 2018. También Ángel Camacho se movió hace poco con la compra del 90% de la portuguesa Macarico y la propia AG Olives entró en el accionariado de Georgoudis, la firma más antigua del sector en Grecia.

La aceituna verde, igual que el aceite de oliva, tuvo aranceles hasta 2021, pero el sector siempre lo vio como menos dañino que los de la negra, pues en este segmento España no tiene rival en EEUU y se repercutiría el arancel en el consumidor.

En 2024, la aceituna de mesa elevó sus ventas a EEUU un 33%, hasta los 164 millones, pese a los aranceles actuales a la variedad negra.

Refino de petróleo

El segundo capítulo en importancia, tras el del aceite de oliva, fue en 2024 el del refino de petróleo, con 727 millones, un 40% menos que en 2023, debido principalmente al descenso de los precios. Un arancel a este producto tendría efectos, sobre todo, en las cotizaciones a nivel mundial, que subirían, y, por tanto, en el bolsillo del consumidor. Trump usa esta amenaza como arma para elevar las compras de petróleo de EEUU por parte de la UE, que ya son elevadas. De hecho, Andalucía tiene déficit comercial con EEUU en productos energéticos.

El tercer sector clave es el de las manufacturas de la piedra, con Cosentino como protagonista. Cosentino tiene fábrica en Estados Unidos, pero pese a ello las ventas de estos productos a EEUU (de todas las empresas, no solo de Cosentino) se valoraron en 2024 en 315 millones de euros. Los aranceles, pues, supondrían un golpe, pero Cosentino confía en que se terminarán “matizando”.

Manufacturas de piedra

En el caso de la piedra, hay muy buena relación entre la multinacional andaluza y las empresas norteamericanas, como prueba el hecho de que Eduardo Cosentino, CEO de Cosentino North América, haya sido nombrado recientemente presidente de la Asociación de la Cocina y el Baño en Estados Unidos. En la presentación de su plan estratégico, la empresa recalcaba la competencia “sana” reconocida por los propios directivos norteamericanos y confiaba en esa baza para sortear los aranceles.

Aeronáutica y material eléctrico

Otros sectores con importancia en el mercado norteamericano son el de la aeronáutica, con 138 millones de euros, y el de máquinas y aparatos eléctricos, con 177. El primero ya tuvo un arancel del 10% entre 2019 y 2021 por el conflicto entre Boeing y Airbus y habrá que ver si Trump se atreve a imponer tasas en un contexto en el que la multinacional americana está más débil que la europea. El segundo, el de los materiales eléctricos, refleja el empuje de Andalucía en el sector de renovables y puede que la agenda de Trump, más proclive a recuperar los combustibles fósiles, perjudique a estas producciones, que también incluyen los semiconductores.

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