Los comités de Navantia en la Bahía de Cádiz trasladan la necesidad de ampliar plantillas en más de 850 trabajadores a la comisión de Industria del Congreso
La comitiva ha visitado los astilleros de Puerto Real, Cádiz y San Fernando para conocer el trabajo que desempeñan y sus necesidades
Un nuevo dique en Cádiz, construcción naval en Puerto Real o el acuerdo para un nuevo convenio, otras de las demandas expuestas
Navantia comienza a construir en Puerto Real el nuevo BAM-IS para la Armada, "el mejor buque del mundo de su categoría"

Cádiz/Los comités de empresa de Navantia en la Bahía de Cádiz reclaman el aumento en torno a 850 trabajadores de las plantillas, que en conjunto suman en torno a 1.800 empleados. Esa es una de las reivindicaciones que los representantes sindicales de Puerto Real, Cádiz y San Fernando han trasladado a la comisión de Industria del Congreso de los Diputados que ha visitado los tres astilleros gaditanos, en los que también se ha hablado de inversiones, un nuevo dique para Cádiz, la recuperación de la construcción naval como actividad principal en Puerto Real y la necesidad de acordar un nuevo convenio colectivo.
"Les hemos expuesto las demandas que desde hace tiempo tiene Puerto Real, como la recuperación firme de la construcción naval", explica el presidente del comité puertorrealeño, Arturo Martínez. La apuesta de la empresa por destinar parte de las instalaciones a la construcción de plataformas offshore, en concreto para el sector eólico marino, a través de Navantia Seanergies, ha desplazado, lamentan los responsables sindicales, a la construcción de barcos. Ni siquiera la participación en el programa de los FSS para la Marina británica, de los que en el centro de Matagorda se haría parte de los bloques para su posterior esamblaje en Reino Unido, parece tener visos de continuidad a pesar del buen escaparate que supone de cara al mercado exterior, se quejaban los integrantes del comité hace unos meses.
Puerto Real, por tanto, reclama la recuperación como actividad principal de la construcción naval, tanto para producto militar -que insisten en que sea una línea de negocio para el astillero, con el ejemplo de los buques de apoyo logístico- como civil. De hecho, una petición planteada a la comisión de Industria del Congreso ha sido la apertura de una oficina comercial para aprovechar las oportunidades civiles. Hace unos meses, recordaban el buen momento del mercado de los gaseros, que sin embargo no estaba teniendo repercusión en España a pesar de la alta demanda y de contar con las únicas instalaciones en territorio nacional para este tipo de buques por las dimensiones del dique (de 500 metros y 100 de manga), medios de elevación de hasta 1.200 toneladas y una superficie industrial de 1.200.000 metros cuadrados, "estratégico para Europa y España".
Estas cuestiones están recogidas en un manifiesto que la representación sindical ha llevado a instituciones y administraciones, de las que ha recibido su apoyo. Ahora han invitado al Congreso, a través de los miembros de la comisión, a que se unan.
Reclamaciones de plantilla
No se ha olvidado el astillero puertorrealeño de solicitar una inversión importante en las instalaciones, que se encuentran, comenta Martínez, completamente "obsoletas". En cuanto a la plantilla, actualmente está compuesta por 470 trabajadores, por lo que estiman que sus necesidades de nuevo personal están en unas 250 personas, "para afrontar con garantías la construcción de los FSS". "No solo no hemos crecido, sino que hemos disminuido. No ha habido incorporaciones, la dirección ni siquiera se ha sentado con un compromiso. No ha presentado el Plan Industrial, que asegura carga de trabajo; ni se ha hablado de inversiones, ni hay plan de empleo", cuestiona.
"Mínimo" 200 empleados estima el comité de empresa de Cádiz que debe crecer la plantilla del centro de reparaciones de buques, actividad en la que se centra Navantia en la capital gaditana. Ahora son 172 trabajadores, por lo que para cubrir la carga de trabajo acuden a la industria auxiliar que aporta más de 1.000 operarios. "Junto a la dirección le hemos mostrado nuestras bondades y necesidades", cuenta José Antonio Bolaños, presidente del comité de Cádiz, sobre la visita realizada por los diputados. Entre otras cuestiones, se ha puesto de relevancia que llevan nueve años arrojando resultados positivos a las cuentas de la compañía, que el astillero es líder en reparaciones y que la carga de trabajo ya está comprometida hasta 2028.
"Por mi parte les he indicado la necesidad de ampliar la plantilla, lo que permitiría mejorar las condiciones laborales de muchos compañeros de la industria auxiliar, que viven muchas situaciones de precariedad. Es necesario traerlos a la estabilidad", defiende. La reducida plantilla de Navantia en Cádiz hace que incluso servicios esenciales los esté desempeñando la industria auxiliar. "Podría tener sentido en otra época, pero no ahora. Hay que dar estabilidad frente a la conflictividad", abunda. Pero, además, advierte, la empresa debe dar el paso para "retener el talento".
También en la capital señalan como un factor importante las inversiones en el astillero, puesto que del presupuesto de la compañía hasta 2028 de unos 600 millones solo se prevé destinar en el centro un 2%, unos 15 millones, lo que el comité estima insuficiente. "No hay una apuesta por mejorar nuestras instalaciones", lamenta Bolaños.
Un nuevo dique
Una de esas mejoras es la construcción de un nuevo dique, que permitiría simultanear trabajos en dos cruceros a la vez. "Se duplicarían los ingresos, la carga de trabajo y el empleo", apunta el dirigente sindical, que calculan que sería un millar de puestos de trabajo directos. Precisamente, sobre este asunto se ha pronunciado la portavoz de industria del Grupo Socialista en el Congreso, Adriana Maldonado, que ha formado parte de la comitiva, para respaldar la creación de ese cuarto dique por el potencial que tienen estas instalaciones, que facturan más de100 millones al año.
"Les ha sorprendido los datos, la actividad del astillero", cuenta José Antonio Bolaños sobre la visita de los diputados de la comisión de Industria (y Turismo). En concreto, estaba prevista la presencia su presidenta, Inés Granollers, el vicepresidente, José Ignacio Romaní; el secretario, Alberto Ibáñez; y los diputados Francisco José Conde, Adriana Maldonado, Andrés Alberto Rodríguez, Manuel Lago, Irene Garrido, Cristina López, Patricia Otero, Obdulia Taboadela, Noelia Cobo y Esther Llamazares; además del letrado de las Cortes José Luis Ruiz-Navarro y las diputadas por Cádiz, Esther Gil de Reboleño, Blanca Armario y Mamen Sánchez. A ellos se ha sumado en Cádiz, el alcalde, Bruno García. "Han visto el dique y el barco Allure, queríamos que vieran qué se hace en Cádiz, la actividad y el trasiego que hay", añade el portavoz del comité gaditano.
En San Fernando los diputados han conocido una parte del astillero, sorprendidos por una sección como Sistemas. "Ha habido una presentación protocolaria con la dirección y luego se han reunido con el comité, que le hemos explicado nuestras demandas de empleo, de inversiones y de un convenio", expone Fernando Zazpe, presidente del comité isleño.
En la antigua Bazán cuentan en la actualidad con una plantilla de unas 1.100 personas. "Son datos oficiales de finales de diciembre, pero en estos meses ha habido incorporaciones, por lo que estaremos cerca de los 1.200 trabajadores, detalla el responsable sindical. De ellos en torno a 500 están ascritos a Sistemas, que es la división en la que ha entrado buena parte del último personal, "porque el déficit era tremendo para abordar los distintos programas que desarrollamos". Hay que recordar que en San Fernando Navantia diseña e integra los sistemas de todos los buques que construye la compañía. Pero hace falta más empleados, porque ya con la carga actual se trata de una plantilla muy justa. "Para afrontar la carga de trabajo que se espera estamos hablando de que necesitamos unos 500 trabajadores al menos", precisa.
Apoyo para un nuevo convenio
Zazpe ha buscado el apoyo de los diputados para las reivindicaciones de los trabajadores de los astilleros, que incluyen además de empleo, inversiones también en las instalaciones de La Carraca. Se ha detenido, además, en la nueva etapa que abre ahora la negociación del convenio. Hay que recordar que el preacuerdo que aceptaron los sindicatos -sin la firma de CSIF, el sindicato mayoritario- fue rechazado por la plantilla a final del año pasado. Hace unos días se desarrollaba la primera reunión con la dirección del comité intercentros para volver a sentarse, en la que se habló de un nuevo calendario de reuniones. "Queremos que nos echen una mano, que si se trata de dinero, pues dinero, pero si es otra cosa que también estén ahí y nos ayuden para que haya acuerdo", comenta.
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