"El padre Antonio es un santo"

Un cura de Vejer, investigado por apropiación indebida

Numerosos vecinos del pueblo de Vejer, donde el sacerdote Antonio Casado permaneció varios años antes de ser apartado de su parroquia, subrayan la "trayectoria intachable" del religioso ahora investigado por apoderarse de dinero de la Iglesia

Antonio Bermúdez, un vecino del pueblo, leyendo la noticia
Vecinos del pueblo leyendo la noticia. / Manuel Aragón Pina

Vejer amanecía ayer con la noticia de que Antonio Casado, el que fue su párroco durante varios años, estaba siendo investigado por un supuesto pufo de 300.000 euros en las cuentas de la parroquia del Divino Salvador. Tal y como adelantó este medio en su pasada edición, este caso se inició a partir de la denuncia que presentó el propio cura, que puso en conocimiento de la Guardia Civil que estaba siendo extorsionado por una persona que le exigía grandes sumas de dinero a cambio de conservar la tutela del niño que adoptó tiempo atrás.

Esta noticia ha sido "un jarro de agua fría" para muchos vecinos de la localidad al mismo tiempo que ha causado un enorme revuelo entre sus habitantes, quienes, a pesar de la investigación abierta por un boquete de 50 millones de las antiguas pesetas en las arcas eclesiásticas locales, siguen defendiendo, en su inmensa mayoría, la "intachable trayectoria" del padre Antonio.

"Don Antonio es tan santo, tan bueno, que si alguien dice lo contrario le araño la cara", afirma Charo Vite, una de las colaboradoras encargadas del Sagrario en la parroquia del Divino Salvador, de la que fue apartado el sacerdote investigado en el verano de 2018. Mientras que Charo plancha los manteles de los altares de la parroquia, se deshace en elogios hacia el sacerdote: "Es maravilloso, no habla por no ofender, por eso Vejer lo admira, lo quiere con locura".

Tanto Charo como otras dos feligresas, Lola Tamayo y Antonia Daza, no dan crédito a que Antonio Casado "haya podido meter la mano en las cuentas de la parroquia". "Antes muerto. Lo juro", insiste Charo estupefacta.

Manolo 'Sardina'.
Manolo 'Sardina'. / MAP

A las puertas de un bar, Antonio Bermúdez sostiene el periódico entre sus manos sentado en una banqueta al amparo del sol de media mañana. Se frota la barbilla al leer la información que atañe al ex párroco del pueblo. "Mi mujer está dentro de la parroquia y dice que el cura no se ha llevado ni un euro, pero vamos, habrá que investigar, y no sólo a don Antonio, a toda la Iglesia en su conjunto", sentencia este vejeriego.

"Por su obra lo conoceréis, ya lo dicen las sagradas escrituras", apunta un vecino del municipio jandeño que prefiere permanecer en el anonimato. "Antonio Casado es ejemplar, humilde, caritativo... ¿Dónde y cuándo se va a gastar esa cantidad ingente de dinero? Jamás ha tenido un comportamiento ostentoso, no se le conocen ni propiedades, ni coches de lujo, ni comilonas, ni viajes. Nada. Y si hubiese tenido una barragana (amante), eso se hubiese sabido en el pueblo".

El hostelero Manuel Romero, más conocido como Manolo 'Sardina', afirma que el tiempo que Casado estuvo en Vejer "se notó". "Daba misas tanto en su iglesia como en la de San Miguel y en la de La Merced. Sin embargo, desde que fue cesado, sólo se celebran en la del Divino Salvador", explica Romero. "El padre Antonio también se encargó del arreglo de la puerta de acceso principal al cementerio. Era un hombre muy comprometido con su feligresía, así que de ratero, nada. Por eso el pueblo no entiende que el Obispado lo deje ahora tirado en la indigencia". En solidaridad con Casado, se ha repartido entre los vejeriegos un número de cuenta bancaria para que aquellos que lo deseen puedan hacer una donación a su favor.

Javier López, vendedor de la ONCE.
Javier López, vendedor de la ONCE. / MAP

Javier López, vendedor de la ONCE en la localidad, señala que los vejeriegos siguen confiando en su ex párroco a pesar de estar investigado por apropiación indebida. "La gente no encuentra un porqué, una justificación que aclare todo este asunto, de manera que hasta que no se arroje más luz sobre el caso, los vecinos continuarán apoyándolo".

Detrás del mostrador de su carnicería, Paco Melero subraya que el sacerdote "era una persona muy querida". "Si él ha hecho algo, eso no lo sabe nadie. Es un tema bastante complicado, más si está tu hijo de por medio. ¿De qué no es capaz un padre por su hijo?".

Estos días de conmoción en el pueblo se comenta que el padre Antonio "reza para que su niño esté tranquilo y al margen de todo".

Personas del ámbito religioso local aseveran que el nuevo párroco “también es muy bueno y se está sabiendo ganar el cariño de Vejer”. Manolo ‘Sardina’, por ejemplo, menciona que cada vez que acaba un oficio, el nuevo sacerdote se despide en la puerta de la iglesia de todos sus feligreses estrechándoles la mano uno a uno. Es un detalle que gusta”.

La lealtad y el apoyo que se respira en la localidad de Vejer hacia Antonio Casado es prácticamente unánime. Si los vejeriegos tienen que buscar a un culpable, si tienen que señalar a un enemigo, ese no es su párroco.

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