Una docena de caprichos

Recorrido por 12 dulces navideños de la provincia de Cádiz con mucha personalidad…y mucho saborcito dentro

08 de diciembre 2017 - 02:17

En Navidad hay que darse un caprichito, una alegría pal cuerpo, que siempre lo tenemos agobiado con un no comas esto, no comas lo otro. Recorremos la provincia para visitar una docena de caprichos, dulces navideños de "los que tienen algo", especialidades de toda la vida, bocados originales, productos novedosos…hay de todo e incluso un licor muy especial para acompañarlos. ¿Te vienes?

Mari Morales y su marido Miguel Hidalgo, un panadero experimentado de El Gastor, pusieron en marcha en la década de los 90 su propio negocio en El Gastor. Hace 5 años Mari amasó unos originales mantecados de almendra a los que añadió un poco más de sal, les dió un ligero toque saladito que se aprecia al final. Se han convertido en una de las estrellas de la casa, en la que también hacen una especie de tortitas con aceite de oliva y almendras. El kilo de saladitos sale a 8 euros. Calle La Fuente.

Últimamente todo es de tamaño "minimalista", por eso se agradece encontrarse con estos pestiños de una cuarta de grandes que tienen en la pastelería Don Pan de Cádiz. Son de los de toda la vida, masa hojaldrada, de color enamorante y baño en miel. La unidad sale a 75 céntimos. Para los partidarios del minimalismo, también los tienen pequeñitos. Avenida Ana de Viya.

Llama la atención lo tierna que está la empanadilla, una especie de mazapan. Por dentro una crema de yema y babatas, a la que se añade un toque de licor. Es una de las especialidades más desconocidas de Las Trejas, pero uno de sus productos más conseguidos. Se venden en cajas de 500 gramos a 8 euros. Plaza de España.

El ponche de La Tarifeña está inspirado en el famoso ponche segoviano que elabora la pastelería El Alcazar de Segovia. La familia Bernal, de todos modos realiza un dulce bastante diferente en el que se mantiene una cobertura de mazapan muy blando y esponjoso. Pero en el interior, como ocurre muchas veces, es donde está la verdadera belleza de la preparación. Así encontramos una capa de crema de tocino de cielo y otra capa del relleno de las también famosas cajillas, el dulce típico de Tarifa realizado fundamentalmente con almendras. El bizcocho se emborracha con brandy de Jerez. La porción sale a 1,30 euros. En las fiestas navideñas es tradicional comprar una pieza entera decorada especialmente para la ocasión. Esto último es mejor encargarlo en la confitería. Calle Nuestra señora de La Luz.

Es un polvorón clásico de almendras molidas, pero que tiene varios toques originales. El primero es que va aromatizado con naranja y el segundo es que se cubre con una fina capa de chocolate crujiente. En La Rondeña, una fábrica especializada en dulces navideños con sede en Sanlúcar y con tienda también en Sevilla, venden la bolsa de 500 gramos a 3,20 euros. Calle Ramón y Cajal.

Versión primorosa de los mantecados de almendra. El tópico de que se deshacen en la boca aquí es una realidad. El maestro pastelero Pepe Ojeda ofrece quizás la versión más sobresaliente de este dulce en la provincia. Se presentan en cajas de 600 gramos de peso y sale a 9,80 euros. Avenida del Ejército.

Versión primorosa del turrón más característico de la provincia de Cádiz y cuyo origen parece estar en el siglo XIX. El que hacen en Casa Hidalgo es de los clásicos. Capa de mazapán recubriendo tandas de fruta escarchada. Lo tienen en varios tamaños. Se puede comprar en pequeñas porciones para probarlo a 2,5o euros y en piezas de 250 gramos que salen a 6,50. Plaza de la Catedral.

La maestra pastelera Pepi Martinez, de Tres Martínez de Barbate, se distingue por su originalidad. Este año estrenan este turrón que no tiene de convencional ni la forma. Pero su sabor tampoco lo es. Lleva una mezcla de chocolate, vermut y pasas, que también sirven para adornar la pieza. En la pastelería tienen otra media docena más de turrones originales. Las piezas pesan en torno a los 250 gramos y salen a 12 euros. Calle Pio XII.

Gastrokook es una nueva pastelería que han abierto este año los jóvenes pasteleros Lorena Barroso y Daniel Rivera. Son muy innovadores y visitar su despacho situado en Castellar ya vale la pena por la espectacularidad de sus dulces. Para estas navidades han preparado propuestas como un panettone, una especie de bollo de masa tipo brioche típico de la Navidad en Italia, con la peculiaridad de que los tropezones que lleva dentro son de confitura de limones de Castellar (la zona es famosa por sus cítricos) y chocolate aromatizado con fresas. El bizcocho lo elaboran ellos mismos a partir de masa madre. Hacen otra versión con almendra, naranja confitada y pasas de Manilva. El panettone de 500 gramos sale a 15 euros. Avenida de Las Adelfas.

Los incondicionales de los roscos de Reyes tienen la oportunidad de comerse uno "y para mi solo" cualquier día del año. La pastelería Canas de Algeciras, regentada por el maestro pastelero Antonio Canas, elabora este rosconcito individual pero con las mismas características que sus hermanos mayores. Bollito tierno, buen pegotón de nata en sus interiores y fruta escarchada por lo alto. Salen a 1,20 euros. También ofrecen una decena de turrones artesanales elaborados por ellos mismos. Calle Alcalde Paco Esteban.

Los roscos de vino son otro clásico de la Navidad pero cuesta trabajo encontrar versiones virtuosas. En la pastelería Jesús la tienen. Es uno de los clásicos de la casa cuando llegan estas fechas. Los hacen con vino fino de Jerez al que añaden un poco de anís para darse su sabor característicos. La masa es de harina y manteca de cerdo, con su poquito de azúcar. La terminación con azúcar glass. Salen a 18 euros el kilo y se venden al peso. Calle Bizcocheros.

El turrón "Moreno" paradojicamente no es moreno, sino de color blanco chocolate, porque ese es su principal protagonista. El maestro pastelero lo comenzó a hacer en torno a 1994 y como fue el primero propio que hicieron lo bautizaron como el turrón Moreno, el turrón de Villamartín. Lo hacen en dos formatos, uno en tabletas, que salen a 2,95 euros y también en una especie de brazo de gitano como el que aparece en la foto. En este caso el kilo sale a 20 euros. El turrón va relleno con almendras y nueces, además de chocolate. Calle Boticas.

Después de tanto dulce lo suyo es brindar y creemos que la manera mejor de hacerlo es con una de las bebidas más antiguas que se hacen alctualmente en la provincia el Cacao Pico que elaboran las destilerías Pico casi de la misma forma que en el primer cuarto del siglo XIX cuando este licor basado en esencia de cacao comenzó a elaborarse en la ciudad. La botella sale a 20 euros. Calle Cielos.

Los polvorones "saladitos" de la pastelería Mari de El Gastor

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