Crónica de los 'Sin tierra'
Cómics
Portando tan solo un bloc de notas y su cámara fotográfica, el periodista Joe Sacco llegó a la Franja de Gaza

El comic es, ante todo, un medio narrativo. En sus páginas podemos encontrar relatos de ficción en los que podemos jugar con uno y mil géneros. Pero eso no es todo, ya que también puede ser utilizado como herramienta didáctica, y en los últimos años podemos ver infinidad de obras que ya se han incluido dentro de las lecturas en colegios e institutos.
Ficha
Palestina
Autor: Joe Sacco
Tapa blanda
Blanco y negro
328 págs.
35 euros
Planeta Cómic
Pero es tal la riqueza del cómic como expresión artística que también en sus viñetas podemos hacer ver situaciones reales que están sucediendo a lo largo y ancho de este, nuestro mundo. Y no fue hasta los años noventa que un joven periodista llamado Joe Sacco llevó el cómic a su terreno, convirtiéndose en un referente de lo que se bautizó como 'periodismo historietístico'.
A través de sus viñetas y los testimonios que en ella se reflejaban, el autor de esta obra titulada Palestina, en soledad, sin ningún apoyo, llegó a Israel y de ahí se trasladó a Gaza para mezclarse con su pueblo, compartir con ellos infinidad de momentos y situaciones que luego, con el arte de su dibujo y utilizando los casi infinitos medios narrativos del Noveno Arte, mostrar la terrible situación que estas personas estaban padeciendo.
Resulta casi irónico, ya que si saltamos a la actualidad, todo lo que nos narra Sacco en esta crónica, si lo comparamos con el actual genocidio que el gobierno de Israel está cometiendo contra los gazatíes, parecen meras anécdotas. Y es que, día a día, la cifra de masacrados por los constantes bombardeos, saltándose todos los acuerdos, altos el fuego, treguas y demás, tan solo hace que la cifra de personas, hombres, mujeres y niños, vaya ascendiendo cada vez más, convirtiéndose en un tenebroso record.
Pero volvamos a 'Palestina', el cómic. En ella, Sacco se nos muestra como un dibujante minucioso, no solo en lo que cuenta, sino cómo lo hace, ya que las viñetas de sus páginas están plagadas de detalles minuciosos, como su el autor quisiera (y lo consigue) convertirnos en un viajero más que está metido en el barro, empapado bajo la persistente lluvia, o apretujado en la diminuta y frágil vivienda donde una o varias personas le narran al periodista sus historias, siempre marcadas por el drama que suponía y supone, vivir en un lugar como ese, donde en cualquier momento la policía o el ejercito puede convertirte, sin serlo, en un sospechoso al que detener, interrogar y torturar.
Frente a esta meticulosidad en los paisajes que Sacco retrata, su manera de dibujar a los protagonistas y a sí mismo tiene un componente caricaturesco por el que el que el propio autor se disculpa. Pero resulta que la expresividad de esos rostros que gritan, muestran el miedo o la ira por la terrible situación que están padeciendo, es la perfecta para que los lectores podamos empatizar con ellos y ellas, hombres y mujeres que viven con la mochila del miedo cargada sobre sus espaldas, sin saber en qué momento pueden perderlo todo.
Nos encontramos ante la edición definitiva de esta obra, un autentico clásico moderno de los cómics, en la que podemos encontrarnos además, como extras, textos firmados por expertos sobre el tema palestino como Edward Said, reflexiones del propio Sacco, notas sobre la obra que se detiene en infinidad de detalles…
También te puede interesar
Lo último