El hombre que hablaba a los objetos
Cómics
Bienvenidos a Villevermine, una ciudad donde lo increíble te espera a la vuelta de la esquina

Sí, aunque al principio, cuando recorras sus sucias calles no encontrarás nada que la diferencia de otras urbes, este lugar tiene entre sus habitantes a algunas personas a las que podíamos calificar como 'especiales', aunque para ellos sea lo más normal.
Por ejemplo, si buscáis en alguna taberna del lugar, seguro que os encontráis con el taciturno Jacques Peuplier, un tipo grande, con expresión de tener pocos, o ningún, amigo. Solo, acodado en la barra, bebe hasta que llega la hora de regresar a casa, entre esas calles que huelen a moho y humedad.
En su recorrido, las voces y comentarios de los diferentes objetos con los que se cruza, acompañan al tipo. Porque sí, Jacques puede escuchar y hablar con todo tipo de cosas. De hecho, una de sus habilidades consiste en poder arreglar casi cualquier aparato, devolviéndolo a la ¿vida?
Pero como realmente Peuplier se gana la vida es encontrando a personas. Esa cualidad que le distingue de los demás le sirve para tener ojos en todos los rincones de la ciudad, y así, por ejemplo, poder recuperar un preciado colgando, encargo este que le hace Vanessa, una chica que tendrá gran importancia en el futuro del personaje, una vez las cosas se compliquen.
Y sí, la trama se volverá oscura y peligrosa desde el momento en el que, por una serie de circunstancias, el camino del protagonista se cruce con el de la familia Monk, una saga que se dedica a los negocios más sucios del lugar, pero cuya madre no puede seguir viviendo desde la desaparición de su única hija, Christina, una chica que sueña con poder cantar en los mejores escenarios.
En otros lugares de la ciudad, un jovenzuelo llamado Rudy, al que acompaña siempre un gato bautizado como Malaleche, descubre que algo raro ocurre En el cielo aparece volando un tipo extraño, como si fuera un enorme mosquito, lo que hace el que joven comience a investigar el origen de tan peculiar tipo, y sus verdaderas intenciones…
Las últimas piezas de este peculiar juego son dos hermanos, Joshua y Nathan Maeterlinck, dos tipos bastante especiales, de los que no pude contar mucho más, pero que os aseguro van a poner en más de un apuro a Jacques y a la propia ciudad, ya que algo se está fraguando tras las paredes de la casa en la que viven, y que tiene mucho que ver con ciertos insectos.
Julient Lambert, el autor de este cómic, ha vertido en sus páginas una genial mezcla de thriller, género fantástico, y unas pizcas de drama, para ofrecer al lector un argumento que te engancha desde su primera página. Y no solo por lo que cuenta, sino también por el personal estilo gráfico del autor, perteneciente a esa nueva y refrescante ola dentro de la bande dessinée francesa, que influenciada por otras corrientes creativas, ya sean los cómics que vienen de los Estados Unidos, o el manga japonés, nos ofrecen productos tan atractivos como este Villevermine.
Una ciudad de la que no querrás marcharte.
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