La visión de los restos será compatible con el geriátrico

Se ha modificado el proyecto para dejar en las zonas comunes los restos más importantes

J.a.h. / Cádiz

22 de enero 2009 - 05:00

El Obispado de Cádiz ha modificado el proyecto de transformación del hospital de San Juan de Dios en un geriátrico y en un centro de día para compatibilizar este equipamiento social como el mantenimiento y disfrute ciudadano de los importantes restos arqueológicos localizados en el inmueble.

"Todo lo que se ha encontrado se va a incorporar a la vida diaria del edificio", afirmó a este diario un portavoz del Obispado. El edificio ofertará 131 camas y 45 plazas más en el centro de día. La inversión inicial era de 4 millones de euros. Los cambios realizados y los retrasos acumulados por los trabajos arqueológicos han disparado esta cifra a cerca de 9 millones de euros. La Diócesis, muy escasa de fondos, ya está negociando un segundo préstamo para afrontar el incremento del presupuesto.

En todo caso no se replantea el traslado del geriátrico a otro inmueble y dejar el hospital para usos culturales relacionados con los hallazgos allí localizados. Fuentes consultadas por este diario consideran que el trabajo ya realizado de consolidación del inmueble, que se encontraba en un deplorable estado de conservación, dificultaría un cambio de uso ya que el uso cultural del mismo debería de haberse planteado desde un principio. Desde el Obispado se considera, además, que el uso social es compatible con la conservación de las murallas. Para ello, el arquitecto del proyecto, Mario Mendoza, ha modificado parte del mismo para trasladar a otras zonas del edificio aquellas dependencias que pudiesen ser consideradas como incompatibles con los restos arqueológicos, como las cocinas, donde se habilitarán los espacios comunes del equipamiento.

"Va a ser uno de los yacimientos más vividos de la ciudad, integrando los lienzos, el suelo y otros restos de indudable valor", se afirma desde la promotora, que constata que por el edificio pasarán cada día más de 400 personas. Tras el tiempo acumulado en los trabajos arqueológicos, las obras de reforma del edificio avanzan por fin. Ha sido necesario consolidar todo el edificio incluso para garantizar los trabajos de búsqueda de vestigios del pasado ya que el estado del inmueble eran muy delicado. "Ha sido un milagro que no se hundiera", comentó a este diario un técnico directamente relacionado con el proyecto. Ajena a esta actuación esta la zona dependiente de la Hermandad de la Santa Caridad.

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