
Tribuna Económica
Joaquín Aurioles
Balanzas
Tribuna Económica
DONALD Trump había anunciado que hoy, 2 de abril, iniciaría una guerra arancelaria contra todos aquellos países que roban a EEUU poniendo barreras arancelarias y fiscales a sus exportaciones. Países a los que denominaba “sucios”. Esperemos que hoy desvele quiénes son esos países. Sin duda alguna la UE y China estarán en los primeros lugares. La amenaza es que impondrá aranceles recíprocos a todos aquellos países que maltratan a sus exportaciones: "dólar por dólar". De llevar a cabo su amenaza, impactaría fuertemente en el comercio internacional, que se vería reducido. Recientemente informes del FMI señalan que el impacto sobre el comercio mundial podría superar los 2 billones de dólares. Entre los sectores más afectados estaría el automovilístico de la UE que podría alcanzar el 27% de arancel. El 10% actual más un 17% para compensar el IVA europeo.
Habrá que esperar unos días para ver el alcance de los aranceles recíprocos. Donald Trump utiliza los aranceles como instrumento de ataque y negociación. Por eso en los últimos días en alguna declaración ha dejado entrever que primero impondrá los aranceles recíprocos y posteriormente, en algunos casos, se podrá iniciar una negociación para su reducción o eliminación en función del valor de las contrapartidas que ofrezca cada país. Sin contrapartidas suficientes no habrá negociación.
Las bolsas de todo el mundo en estos últimos días se han desplomado ante el tsunami arancelario que se avecina. Canadá y México sus principales aliados comerciales con los que tiene un tratado de libre comercio, el T-MEC, son los más afectados, juntamente con la UE, Trump admite que los aranceles recíprocos pueden traer una recesión tanto en EEUU como a nivel global. Pero según sus palabras esta será corta y vendrá acompañada posteriormente por una gran recuperación. El objetivo de Trump es proteger los sectores productivos americanos y el empleo de EEUU.
El resultado de las políticas de Trump podría provocar una recesión global parecida a la de 1929. Los aranceles impactarían en una subida del precio de los bienes importados, y los acabará pagando el consumidor. Los aranceles recíprocos podrán provocar una gran inflación, acompañada de estancamiento o recesión. La Reserva Federal de EEUU tendría que replantearse la senda de reducción de los tipos de interés que estaba practicando, y hacer una pausa, antes de volver a iniciar nuevamente las subidas de los tipos de interés para frenar la inflación. La caída del comercio internacional y el aumento de los costos de producción podrían llevar a la económica de EEUU a una estanflación. La estanflación es muy difícil de combatir, ya que si se combate la inflación con subidas de tipos de interés y políticas fiscales restrictivas se agudiza la recesión y si, por el contrario, se combate la recesión con políticas monetarias y fiscales expansivas se alimenta la inflación, como ya ocurrió en la crisis de los 70 del siglo pasado. Serán semanas de zozobra a nivel global. Ya que habrá que esperar a las reacciones de Trump frente a movimientos de los mercados y las bolsas, dado que lo más probable es que modificará parte de sus decisiones, en el comportamiento impredecible e incoherente, al que nos tiene acostumbrados.
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