
El Alambique
Libertad Paloma
No a la guerra
La impresión es que la clase política anda siempre actuando en modo elecciones, como si desde que acabaran unos comicios y llegaran los siguientes apenas pasaran unos meses y la carrera electoral no tuviera fin. Tanto quienes tienen responsabilidad de gobierno, porque las urnas y los pactos se lo permitieron, como aquellos que aspiran a tenerlas, porque fueron enviados al banquillo de la oposición, mueven sus fichas pensando en que andan permanentemente situados en ese tablero electoral en el que cualquier desliz, cualquier fallo, se paga muy caro. Y, claro, nadie quiere parecer el malo de la película cuando de tomar decisiones y gestionar lo público se trata. De ahí que se establezcan estrategias y trampas políticas para hacer creer que el mérito de lo bueno es propio y que la culpa de lo pésimo es del contrincante. Y así le va a veces a la ciudadanía, que contempla este partido de tenis con ganas de que tanto peloteo acabe en set.
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