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El pálpito amarillo
Auno, después de la estupenda versión de fútbol-arte que nos ha ofrecido el Exglorioso, le entran ganas de escribir de algo no futbolero, que bastante lata nos han dado los amarillitos y el pelma del levante. Qué guái. Porque además del bellísimo partido, a uno, le hirió profundamente, hasta el trigémino, la cosa que, asqueado del género humano, contempló pávido en la televi. La escena la habrán contemplado muchos lectores. Mas al grano: unos adolescentes incalificables, en un aula de un centro de enseñanza, maltratan, asustan, golpean a un chico que sufre parálisis cerebral. El pobre desgraciado chilla, agita vanamente los brazos, sufre horriblemente, el pánico lo desbarata, es una aljofifa humana en manos de unos chicos divertidos, graciosos, todos hijos de Ana… La empatía es absoluta. No queda otra que apagar la tele. O cambiar de canal, dice mi santa. Hombre el más grande, el más guapo, el más torero ante nosotros, en casa. El tipo es feo y no habla demasiado bien, es pavisoso y muestra una sonrisa de rata de alcantarillado. Su apellido recuerda, sólo gráficamente, el anglo verbo amaze. Pero ni es ni ha sido nunca jamás amaze. No es amaze, sino Mazón. Con zeta, ¿eh?, no confundamos. Es un grande. Un grande de la desfachatez. Que no, que yo no dimito, oé, que yo no he hecho nada malo, que peor el terremoto de Birmania, que mucho más mortífero, pensará, asestará el arquetipo. Ya, ya sabemos que en esto que aún llamamos España, no dimite ni el Gordito Relleno que leíamos en el TBO de nuestra infancia. Nadie. Pero es que aquí estamos hablando de más de 200 muertos, Mazi querido. Que yo estaba trabajando con una periodista cuando el taponazo… Y se queda igual. País…
¿Y cómo nos quedamos todos en Carranza sobre las diez de la noche, más o menos? Unos muy cabreados, otros corriendo pal autobú. Y entre estas dos opciones, la más común: cierto despego hacia lo pésimo amarillo. La ilusión generada por el tito Gari, se fue también en autobús, en un autobús llamado desilusión. Nos contaron que aún podíamos pelear por un sueño de ascenso; pero la petardada increíble de Tenerife, un pretercerola guiado por el inefable Gafa, más el revés ante los de la bici Orbea, nos han descabalgado de la quimera. Humo. ¿Se acuerdan de Terra? Po iguá. Porque el equipito medio se mantiene en pie hasta los medios. Pero ya más palante, exceptuado al gran Onti, el caos. Y así estaremos hasta el final de esta liga perra. Fundamentalmente por la ausencia de un 9 valioso. Porque Cris, que hace todo lo que sabe, y no es culpable de nada, toca de cabeza todos los saques del portero contario, por ejemplo, algo es algo, pero nadie sabe aprovechar las segundas jugadas que genera con su gran estatura. Gari, tito, arregla eso, aprovecha las virtudes que tenemos. Agrupa más al equipo alrededor de Cris, quizá Roger, que es listo… Porque los extremos están pa descambiarlos, como dijo aquel. Y el otro nueve sigue tomándose de dichos con el gol. Mil partidos y ha metido… Pal norte , pa San Sebas, hijo. Arriau la cabra.
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