
La esquina
José Aguilar
Montero intensa...
La aldaba
Mañana asistiremos al desembarco de dirigentes en los cientos de pregones que se celebran en localidades de toda Andalucía. ¡Al suelo que vienen! Aunque nunca se han ido, la verdad sea dicha. El populismo que lastra la política actual casa la mar de bien con las grandes manifestaciones religiosas. Ocurre como con el papa Francisco. Ha recibido en audiencia hasta al presidente de Murcia, que visto de cerca parece el hijo de la baronesa Thyssen contemplado de lejos. Agotada la vía vaticana, llega la Semana Santa con la parafernalia de actos en los que se conjuga el verbo estar. Y si es con una vara mucho mejor. Niños pequeños (seres inocentes) y fervorosos devotos (el mundo de los sentimientos) son los objetivos preferidos de los protagonistas de la vida pública. Las agendas se adaptan a pregones y salidas procesionales en las que no faltan las televisiones y radios. Poco ha cambiado la relación entre la clase política y las hermandades con el paso de la dictadura a la democracia.
Ni siquiera en la Semana Santa de 2021, segunda que fue suspendida por la pandemia, faltaron los políticos delante de las imágenes expuestas en veneración. Ningún asesor desaprovecha el tirón popular de una procesión. Hay que estar y se está. No hace falta hablar de la fe si resulta incómodo hacerlo. Siempre está el comodín de lo “tradicional” y lo “popular”, conceptos aliados con la mayoría social que busca todo representante público que se somete al escrutinio de las urnas. Llama la atención que las mismas varas que han portado altos mandos militares durante la dictadura las llevan hoy políticos de muy diferentes partidos. Ni el Concilio Vaticano II ni el cambio de régimen mermaron el poder de atracción de las hermandades, que en buena medida vertebran Andalucía.
Si la Semana Santa está marcada por la incertidumbre, prepárense para ver a los políticos en las iglesias acompañaron a los cofrades en su pesar. Por supuesto, los asesores difundirán en las redes sociales los previsibles mensajes de solidaridad con los afectados y de buenos deseos con respecto a la Semana Santa de 2026. Tendremos consejeros, alcaldes, presidentes de Diputaciones y concejales hasta en la sopa y en el correspondiente postres de torrijas. Prefieren las cofradías de barrios, más poblados y populares. Se presentan en la salida, salen en los medios de comunicación y hacen los primeros cien metros del recorrido con la vara. Y a por la siguiente. De vara en vara. Como en el juego de la oca en versión morada. Hay que estar. La clave es estar. El que no está no existe. Hoy igual que ayer.
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