La guerra de los aranceles

Editorial

05 de abril 2025 - 03:05

La guerra de los aranceles iniciada por Donald Trump, no por esperada, ha causado menos impacto. El presidente norteamericano se ha propuesto desestabilizar el comercio en el mundo, sin distinguir entre amigos y enemigos, para proclamar con victimismo que su nación ha sido objeto en las últimas décadas de todo tipo de engaños. En realidad, su último movimiento no esconde que su gran objetivo final es China, el gigante asiático que le discute su hegemonía. La Unión Europea ya conoce desde la noche del martes, “el día de la Liberación”, la amenaza a la que se enfrenta. Las exportaciones de sus productos a Estados Unidos quedarán gravadas con un 20%. Ahora medita cuándo y de qué forma dará su respuesta a este desafío. Pero a la vez, como no podía ser de otra forma, mantiene canales abiertos de negociación con la Casa Blanca, dada la volatilidad del personaje que guía el destino de la principal potencia mundial. El 15 de abril es la primera fecha marcada en la agenda para conocer la primera réplica de los Veintisiete. En España, Pedro Sánchez ha optado por emular las medidas que utilizó en la crisis de la pandemia y ha anunciado un paquete de ayudas y créditos por unos 14.000 millones. En realidad las exportaciones nacionales a Estados Unidos representan menos del 5%. Aunque sectores como el de automoción pueden quedar tocados. Andalucía también avanza un próximo plan de protección a las empresas. Las exportaciones superan los 3.100 millones anuales, un 7,8% del total. El aceite, los refinados de petróleo e incluso los materiales aeronáuticos pueden salir malparados. Es bueno no perder la calma en este escenario para no contribuir a un espiral descontrolada. Pero a Europa también se le abren oportunidades. “Compra lo tuyo, defiende lo nuestro”, dice la campaña de la Administración central. Un buen punto de partida.

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