“En 40 años de radio ningún alcalde me dijo que me fuera”

Manuel Téllez García | Ex director de Radio Arcos

El locutor, que acaba de prejubilarse, ha contado durante décadas la vida local y la gestión de cinco alcaldes de Arcos. De niño retransmitía los partidos con la cabeza metida en un cubo para crear eco.

Manolo Téllez con una antigua radio en las manos, recordando su amplia trayectoria en las ondas
Manolo Téllez con una antigua radio en las manos, recordando su amplia trayectoria en las ondas / Ramón Aguilar

La suya es una vida marcada por un micrófono. Manuel Téllez acaba de prejubilarse después de casi 40 años al frente de la radio en Arcos. Ha pateado de arriba a abajo esta localidad contando la vida de sus vecinos y el devenir de esta ciudad. Comenzó su andadura en aquellas conocidas radios ‘piratas’, que sería el germen de lo que hoy se conoce como Radio Arcos, la emisora municipal, de la que ha sido su director durante décadas. Una de municipales más longevas de la provincia.

–¿Por dónde le viene la vena radiofónica?

–Creo que la he sentido siempre. De pequeño cuando vivía en el campo e iba al colegio andando, llevaba a cuestas una radio. Mientras caminaba dos o tres kilómetros iba escuchándola, llevándola en brazos como quien lleva hoy auriculares. Antes de llegar a la escuela la dejaba en una venta donde ayudaba un poco. Mi madre se tuvo que ir a servir a Jerez y me crió mi abuela y una tía. Crecí en un campo donde no había nada y la radio lo era todo. Fíjate, comía caramelos una vez al mes cuando mi abuela iba a Arcos a cobrar la paga y en una tienda le daban esta chuchería… Yo no jugaba al fútbol de niño, metía la cabeza en un cubo para crear reverberación del sonido y con el cacharro encima transmitía los partidos como si fuera un locutor. He sido muy humilde, no faltó de nada en mi casa, pero todo fue muy humilde.

–¿Cuántos años lleva al pie de un micrófono en las ondas?

–Casi 40, desde el año 1982. La radio de Arcos fue una de las primeras emisoras locales en crearse. Somos de las más longeva en la provincia. Eran las llamadas radios piratas, alegales. Empezamos tres personas con la idea, en la discoteca Ocapi. Fuimos Francisco Beato Ruiz, que era el dueño del local y Antonio Barea y yo, que le dimos idea hasta que él se decidió a montar la emisora en un espacio pequeño en la discoteca. Luego llegaron otros colaboradores.

–¿Ese fue el germen de la radio municipal de Arcos, una de las más consolidadas?

–Tardó un poco como tal Radio Arcos. Creo que fue por el año 1997, que nos reconocieron la categoría. Pero mucho antes ya los políticos locales la admitían como radio municipal como la emisora local de este pueblo.

–Radio Arcos es un proyecto alargado en el tiempo. Y usted ha sido su director durante décadas. Algo a destacar cuando normalmente todos los ayuntamientos arrastran un lastre económico y mantener una radio cuesta dinero

–En aquella época sólo había prensa de papel o TV. Entonces que surgiera una radio en un pueblo, que los vecinos hablaran, que los políticos hablaran, eso gustaba y había un apoyo muy popular.

–¿Es difícil mantener una radio municipal como servicio público cuando entran y salen gobiernos del Ayuntamiento?

–Puede ser un poco complicado, pero en esta radio le hemos dado a todo el mundo su sitio, a los gobiernos y a la oposición municipal. Pero está claro que no todos van a estar lo suficientemente satisfechos. Siempre hemos intentado estar a la altura.

–Ha entrevistado a presidentes de Gobierno como Felipe González, a José María Aznar, a decenas de artistas de distintos palos y cientos de personas anónimas… Cuente, cuente alguna anécdota

–Las de los presidentes del Gobierno fueron entrevistas difíciles. A González fue en el Parador, una cosa muy rápida. A Aznar lo traté en un mitin. Tengo a Luis de Olmo, Manolo Sanlúcar, a Camarón cuando vino Arcos a hacer una actuación, que ya estaba un poco demacrado por su enfermedad. Ahora, la vez que tuve que esperar más para hacer una entrevista fue a Rocío Jurado, que estuve ocho horas en el Cortijo Fain para ello. Rocío grabó aquí, en Arcos, la película ‘La Lola se va a los puertos’. Y te diré como anécdota que si no llego a llevar una tarjeta del poeta arcense, don Antonio Murciano, que le había escrito letras para sus canciones, no la entrevisto. Se la enseñé a Amador, su hermano, y me dejaron pasar. Yo era más joven y la Jurado me dijo que me iba a dar un premio por insistir tanto. Llegué por la mañana y hasta las siete o las ocho de la tarde no la pude entrevistar.

– Ha sido testigo directo de la gestión de los últimos cinco alcaldes de Arcos: Jesús Ruiz, Juan Manuel Armario, Pepa Caro, José Luis Núñez e Isidoro Gambín.

–Creo que he tenido buena relación con todas las Corporaciones Municipales. Ha habido equipos de gobierno que han apoyado un poco más la radio y otros un poquito menos. Pero en gran medida, ha sido una relación cordial con todos.

–¿Alguno de ellos le ha puesto la cara colorada en algún momento por algo?

–Yo recuerdo algún comentario que decía ‘ya va a entrar este alcalde y ya a Monolo Téllez lo vamos a quitar de la radio...(risas). Pero ningún alcalde me dijo jamás te vas a ir y he aguantado cuarenta años. Alguna que otra anécdota ha habido en todos estos años. Por ejemplo, cuando se grababan los plenos hubo alguien de un gobierno local que no quería que yo fuera a una sesión y me dijo ‘tú no subirás hoy a la plaza del Cabildo a grabar el pleno porque aquí arriba hace un viento tremendo’. Me he chupado muchos plenos, subía con una moto y los grababa en pletina. Antes las sesiones tenían mas fuerza de cara a los ciudadanos, hoy en día parece que todo está más diluido. O como había menos medios de comunicación, se centraba más el interés… Se hacía muy buena política aquí en Arcos. De un pleno, no recuerde si fue en julio o agosto, hay una anécdota sobre las no sé cuantas botellas de agua que se bebieron los políticos entonces por la calor que hacia y las muchas horas de intervención de unos y otros que hubo en aquella jornada.

–¿Hay menos conexión, en estos tiempos, en líneas generales con el ciudadano?

–Al pueblo hay que ganárselo todos los días y siempre hay que ser muy humilde, no creerse que todo está hecho.

–Usted que ha estado en los micrófonos tantos años, ¿cómo ha visto la evolución de Arcos?

–Antes había mas mentalidad de pueblo. Hoy se percibe más mentalidad de ciudad, de más amplitud. Antes se valoraba mucho cualquier cosa. Hoy ha cambiado todo con las nuevas tecnologías, con los móviles... Todo parece como más accesible. Han cambiado los pueblos. Y la radio ha cohesionado a los barrios, estamos muy cerca de los ciudadanos.

–¿Cuáles ha sido los momentos más duros o raros que han vivido en un medio confeccionado como servicio público?

–Al principio nos costaba mucho dar las necrológicas, dábamos los fallecimientos y eso nos ponía nerviosos. Y como en los pueblos se conocía a todo el mundo, al principio costaba, luego se fue superando. También se daban nacimientos. En la radio se daba todo, estaba muy pegada a la vida local. En aquellos tiempo las emisoras tenían mucho poder. Lo contábamos todo, contábamos las aperturas de negocios, los cierres. Había pocos negocios que no se publicitaban, pero eso sí era una publicidad muy baratita. En concreto, uno de los momentos más duros fue cuando vino una orden oficial y se cerró la radio. Aquí en Arcos hubo una concentración de rechazo por esta decisión, que muchos calificaron en aquellos tiempos de las más masivas que había habido en el municipio. Eso fue en el año 1983 y fue un momento muy difícil.

–¿Ha sumado las entrevistas que ha hecho en su vida?

–No, es muy difícil. Hay miles de cuestionarios, de entrevistas de vida hechas. Tengo algunas que pueden durar siete y ocho horas como, por ejemplo, la del poeta Antonio Murciano. La de Paco Cepero o Manolo Sanlúcar, entre tres o cuatro horas. Son entrevistas de vida a escritores, artistas, pintores..., donde el invitado ha contado con tranquilidad todo lo que ha querido.

–Ha tenido varios programas que han estado a lo largo de muchos años en las ondas de Radio Arcos

–Uno de ellos se llamaba ‘ El alcalde contesta’, que se hacía cada semana. Se inició en tiempos de Juan Manuel Armario cuando compatibilizaba su cargo de alcalde con el de senador en Madrid. Allí donde le cogía, si venía en coche de vuelta a Arcos, se paraba y hacía el programa. Esa fórmula ha llegado hasta el actual regidor, Isidoro Gambín, que recibe en la actualidad tres llamadas en directo de los vecinos cada miércoles.

–A eso no está dispuesto mucha gente, a ese cara a cara ¿Cree que los políticos han perdido esa frescura delante de los medios?

–Sí, y muchos de ellos han perdido el contacto con los ciudadanos, de saludar, de ir andando por la calle. Y eso, a veces, en las urnas no se perdona. Parace que antes había otro contacto más cercano.

–’Nostalgia bajo la luna’ es otro de sus programas que se ha lleva años en antena

–Fue un espacio íntimo, muy personal, donde la gente contaba su vida a fondo, que ha superado las 500 entrevistas.

–A nivel personal, ya como ciudadano, ¿cómo ha visto la evolución del turismo en Arcos?

–Creo que ha ido bien, pero se necesita más. Lo tenemos todo aquí. Es el momento de Arcos y de la Sierra, en este contexto dinámico que trae el turismo de interior, y hay que aprovecharlo.

–También ha relatado a través de la radio momentos duros como una crisis económica cuando se hundió el ladrillo en este pueblo, cabecera de la comarca, ¿qué sensación percibió?

–Eso se veía venir. Todas las cosas que han subido como un boom después bajan. Arcos debería tener más fábricas de productos de aquí. Falta esa manipulación de productos agrarios. Fíjate lo que eso quitaría de paro.

–Recibió la medalla de oro de la ciudad por parte del Ayuntamiento

–Sí, fue en 2007 cuando Radio Arcos cumplió 25 años, sus bodas de plata. No es fácil que una emisora municipal se mantenga tanto tiempo en activo. Estoy muy agradecido a todas las Corporaciones por este apoyo.

–¿Siente que se ha ganado el respeto de sus convecinos?

–Yo he escuchado mucho a la gente de este pueblo y ese es el mejor triunfo que uno puede tener.

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