"Preferimos seguridad a felicidad"

Pilar Jericó. Empresaria y escritora

Un libro diseñado para identificar las barreras propias que nos distancian del bienestar es la última obra de esta autora, considerada una de las 100 Mujeres líderes en España.

La autora analiza las señales físicas que trasladan los estados psíquicos.
La autora analiza las señales físicas que trasladan los estados psíquicos.
Karelia Vázquez Madrid

09 de abril 2016 - 01:00

Un libro diseñado para identificar los autoboicots que nos impiden conseguir lo que queremos es la última obra de Pilar Jericó, autora del best seller NoMiedo y considerada una de las 100 Mujeres líderes en España. ¿Y si realmente pudieras? (Alienta Editorial, 2015) es un libro destinado a despertar "una fuerza interior" que según la autora es una suma de hábitos, determinación y convicción.

Desde André Agassi hasta Escarlata O'Hara son convocados en el texto para demostrar que esa fuerza es "poderosa, inconformista y capaz de potenciar las fortalezas individuales para alcanzar cosas que en un principio pueden parecer increíbles", explica la autora para quien todo puede resumirse en la célebre frase de los maestros Jedi en La Guerra de las Galaxias: "Que la fuerza te acompañe".

Pilar Jericó sostiene que el organismo humano tienen "una sabiduría profunda" que se expresa a través de señales del cuerpo, a veces clamorosas, que nos empeñamos en ignorar: el cansancio, la queja, la escasa capacidad de disfrute, los problemas de sueño clasifican entre los que la experta llama "señales físicas". Pero hay otras relacionadas con nuestros comportamientos que Jericó llama "compensaciones y autoboicot" que funcionan como pequeñas venganzas, a veces inconscientes para compensar malos ambientes de trabajo o relaciones de pareja que no funcionan. "Es decir, como no me gusta lo que vivo intento equilibrarlo a mi manera: comprando, comiendo bollos industriales o conectando el piloto automático en más situaciones de las que deberíamos.

"Tenemos grabado a fuego el concepto de la justicia, que nos hace medir lo que hago y lo que recibo en comparación con otros", dice la autora que sostiene que nos comparamos automáticamente con los demás "aunque no queramos". La biología también está detrás de este hábito. Según Robert Sapolsky, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford la culpa de es de nuestras retinas que están compuestas por células que no reaccionan solo delante de un color, sino en relación con los colores que lo rodean ( por ejemplo, el rojo contrapuesto al verde).

"En otros términos eso significa que no buscamos ser listos e inteligentes, sino ser más listos e inteligentes que el vecino. Es decir comparación, y más comparación y eso ha sido crucial en la supervivencia de la especie", asegura Jericó. Cuando, según nuestro radar permanente de comparación, creemos que se nos trata de un modo injusto compensamos, por ejemplo comprando o comiendo de más, bebiendo o fumando. "Nos decimos, he tenido un mal día pero ahora tengo mi copa o mi cigarrito de descanso. Me lo he ganado".

Ponerse zancadillas uno mismo para encontrar excusas para hacer lo que realmente queremos y no nos atrevemos a reconocer es otro "comportamiento sospechoso" para nuestra salud mental. "Parece que en determinadas situaciones necesitamos llegar al límite de lo que no queremos para identificar lo que sí deseamos, aunque esto suponga una pérdida de tiempo, dice la autora. Pasa con los trabajos en los que esperamos a quemarnos del todo antes de pensar en cambiar o con las parejas cuando se provoca discusión tras discusión para demostrar que la relación no va a ningún sitio.

El espíritu del libro que se ha presentado esta semana en Madrid es que "vivimos atados a un cerebro que prefiere la seguridad a la felicidad". Léase, "me agarro a lo que tengo aunque no me guste". Una tendencia que impide ser feliz y que hay que neutralizar con fuerza de voluntad, nuevos hábitos y determinación. El libro muestra un sistema de seis fases para conseguirlo. "La fuerza de voluntad te ayuda a sentirte mejor, así de simple", asegura Pilar Jericó.

stats