Así es el tramadol, efectos secundarios de uno de los medicamentos opioides más consumidos
Este analgésico se suministra bajo receta médica y se usa para calmar el dolor
¿Cuáles son las alternativas al ibuprofeno?

El tramadol es un medicamento de tipo opioide indicado para dolores agudos y crónicos. Este analgésico es el más empleado en España de la familia de los opioides, según Sanidad. Actualmente, la mayoría de fármacos que se recetan combinan tramadol con paracetamol para combatir dolores moderados y agudos. Su consumo es bajo prescripción médica y se trata de un medicamento seguro. Uno de los problemas que presenta en la sociedad este tipo de medicamentos es que su dependencia puede acabar en adicción.
Esta opción que surge cuando otros analgésicos más comunes como el iburprofeno o el paracetamol ya no sirven, no debe tomarse en ciertos casos. Según la Agencia Española de Medicamentos, no debe consumirse si se tiene alergia al tramadol, tampoco en caso de intoxicación etílica, si se toman pastillas para dormir, o si la persona tiene un tratamiento para la depresión o el Parkinson. Tampoco se recomienda para casos de enfermedades graves de hígado o si se tiene epilepsia sin controlar. En caso de embarazo, tampoco es aconsejable la ingesta de tramadol.
Entre los efectos adversos, los más frecuentes son las náuseas, vómitos o somnolencia o la aparición de sudores y fiebre. También puede afectar al estado de ánimo con cambios. Menos frecuente, pero posible, es el aumento de la tensión arterial, dolor al orinar, reacciones en la piel, hormigueo, depresión, dificultad para tragar, sangre en las heces, escalofríos, entre otros.
Si se toma tramadol y se percibe erupciones cutáneas con hinchazón de cara y cuello, dificultad respiratoria o desmayos, las autoridades sanitarias recomiendan ponerse en contacto con el médico cuanto antes. Del mismo modo, se aconseja cancelar el tratamiento.
Así está el consumo de medicamentos opioides
El dolor severo se trata a través de medicamentos opioides. Las molestias ocasionadas por enfermedades duras como el cáncer requieren del uso de analgésicos. Algunos de las más usados en la sanidad son la morfina, el tramadol o la codeína. Estos medicamentos que hacen que la vida duela menos a los enfermos tienen una utilización más oscura. Mezclado con sustancias ilegales, muchos de estos opioides vendidos en farmacias sirven como potenciadores de ciertos efectos de otras drogas.
A través de Ágora, espacio de difusión de estudios del Plan Nacional sobre Drogas, el Estado hace balance del consumo de opiáceos en España. Un estudio de 2024 titulado Los analgésicos opioides en nuestro sistema de vigilancia de drogas y adicciones del Ministerio de Sanidad habla de un aumento de la dependencia al consumo de estos opioides. En 2022, en España el opoide más consumido fue el tramadol, seguido de codeína, morfina y fentanilo. La escalada de consumo de 2018 a 2022 es notoria. La codeína, por el contrario, sigue una tendencia a la baja.
Sobre las razones para su consumo, los encuestados en el estudio de Sanidad apuntan al dolor agudo. En 2020 y 2022, también crecieron los casos que optaron por estas sustancias por dolor crónico. Otro motivo al alza es su utilización después de la operación.
¿Cómo se consigue algo así sin receta médica? Pues a través de amigo o un familiar. O dicho de otro modo, de personas que una vez fueron recetadas y no precisaron de la caja entera. Y acaban prestándola a esos cercanos que imploran una ayuda para sus molestias. Incluso hay quien reconoce haberlo obtenido de algún traficante o de internet. Pese a que estas situaciones son las menos, existen organizaciones criminales que tratan de suministrar estas sustancias. Esto lo que ha ocurrido, tal como cuenta el diario Málaga Hoy, con una farmacia de Torremolinos. En el establecimiento se estaba vendiendo de forma irregular tramadol, que sirve para potenciar los efectos del hachís, la cocaína e incluso el alcohol.
El estudio recoge un aumento de admisiones a urgencias relacionadas con el consumo de analgésicos opioides a partir de 2017, quedando estabilizada la cifra hasta 2022 en 15,8% después de un repunte hasta casi el 20% en 2021. En cuanto a las sustancias detectadas de este tipo en fallecidos, el fentanilo es la que más se repite.
Pese a todo, el informe de Sanidad concluye que "el consumo de analgésicos opioides de riesgo (sin indicación y sin receta) en población general es muy aislado. Es prescrito por el personal médico, se consume según indicación y es más habitual en mujeres". Asimismo, se percibe un incremento del consumo en farmacias de Tramadol, más casos en urgencias pero aún está lejos de tener mucho peso en el cómputo global de sustancias que generan adicciones. En 2023, la combinación de tramadol con paracetamol representaba el 53,3% del uso total de estos analgésicos opioides.
Estos son todos los analgésico opioides
La clasificación de la Agencia Española de Medicamentos (AEMPS) de todos los medicamentos que contienen opiáceos:
- Morfina
- Hidromorfina
- Oxicodona
- Oxicodona y naloxona
- Petidina
- Fentanilo
- Dextropropoxifeno
- Pentazocina
- Burprenorfina
- Codeina
- Tramadol
- Tapentadol
Estos son los efectos del consumo de opioides
El consumo de estos medicamentos actúa en los receptores presentes en varias zonas del cerebro y de la médula espinal que percibe el dolor. El National Institute on Drogs Abuse advierte que ese bloqueo del dolor también va acompañado de una generación de dopamina. Esto hace que pueda llegar a descontrolarse su consumo al percibirse mayor euforia. Los efectos secundarios que causa el consumo de opioides aletargamiento, confusión, náuseas, estreñimiento y respiración lenta.
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